Hoy es un día muy complicado. Ayer ababé a las doce y media con el nuevo hip hop de Bernardo, me he levantado a las siete para ir a visitar la obra de la casa que estoy construyendo en el campo, llego ahora a casa cuando son las dos y a las tres tengo que empezar a grabar El Negociador. Así que, aunque tengo alguna idea, lo que no tengo es tiempo para escribir. Por eso he pensado que sería un buen detalle regalaros un trocito de paisaje. Es la Garganta de Alardos, límie tentre Ávila y Cáceres, entre los municipios de El Raso (Candeleda) y Madrigal de la Vera. Con las lluvias de hoy ha aumentado bastante su caudal. Siento no poder traeros el sonido, pero es que no llevaba nada para grabar, ni el olor de la tierra mojada. En cualquier caso, espero que os guste.
01
Oct
07



Precioso paisaje, si señor. A pesar de todas las ciudades, megaurbanizaciones y destrozos al medioambiente, es una alegría ver que quedan paisajes que te transportan a otro mundo. Esperemos que lo que queda lo cuidemos para que todo el mundo lo pueda disfrutar.
Un hermoso regalo, amigo, al que yo correspondo con lo que mejor se me da aunque se me de mal.
Apresurado, el arroyo,
canta una canción guerrera
a su paso por La Vera;
busca en su voz el apoyo
para salvar tanto escollo
al que se haya sometido;
su canto comprometido
atraviesa las gargantas,
dice así:¿no te levantas
con mi estruendoso quejido?
Salud.
Muy bonito paisaje y no menos preciosa la poesia, se te da muy bien, Enrique. Saludos.
Qué bonito. Es una visita que tengo pendiente con mi marido, desde que llegué a Madrid. A ver si es este invierno.
Capi y Enrique, gracias por el paisaje y la poesía. Se me acaba de olvidar el señor sudado del metro y los empujones que me han dado los que intentaban entrar antes de que yo saliera.
Miro otra vez el paisaje y…. ¿de qué estaba hablando?
Besos a todos.
Es como mis sueños, no me quejo de lo que tengo, vivo en el campo, pero lo tuyo me encanta.
Bonito paisaje, me trae gratos recuerdos de mi tierra, Cantabria, y del río donde solíamos ir a bañarnos.
Saludos
Muy bonitas fotos,capi,es verdad lo que comentas, solo falta el sonido y el olor a tierra húmeda.
Un abrazo.
Vaya una marcha de curro que llevas, mejor para cuando vengan las vacas flojas.
Ahora que, sentadito a la orilla de ese rio, con un chucho, cuatro cabras, una buena novela, un zurrón con tres morcillas, dos chorizos, una hogaza de pan y una bota bien curtida con vino tinto de la tierra y que les vayan dando al resto.