Enrique Dans publica en su blog un post titulado La mentira y el ridículo en perspectiva. En él trata de una resolución judicial sobre el caso sharemula.com, que podéis conocer en profundidad leyendo lo que publican en filmica.com. En esa resolución, se decide el sobreseimiento y el archivo de las diligencias correspondientes a ese caso, por el que se detuvo a los responsables de esa página y se solicitó el cierre cautelar de la misma por contener enlaces a archivos que los ciudadanos compartían en las redes de pares (p2p).
Al margen de la sentencia, me he quedado con el comentario que publica Ferran en la página de Enrique, en el que nos deja un enlace a una noticia de eleconomista.es, que también está reflejada en meneame. En ella se dice que el canon digital también gravará el pendrive, a pesar de que su capacidad de memoria no lo hace especialmente útil para el almacenamiento de contenidos audiovisuales.
En un delirio provocado por el catarro que me tiene un poco atontado y por el sorbo de ron que me he tomado en la presnetación de los premios de la revista Emprendedores (que he tenido el placer de presentar), se me ha courrido una idea para brindarle a las sociedades de autores. Tiene que ver con la primera parte del nombre del dispositivo, pen, que lejos de recordarme una pluma, me ha llevado a pensar en el pene. Creo que ha llegado el momento de que las sociedades de autores nos hagan pagar un canon a todos los varones por el hecho de tener un pene. Al fin y al cabo, del uso del pene depende (aunque con las técnicas de reproducción asistida cada vez lo tengo menos claro) que vengan al mundo nuevos seres humanos, es decir, nuevos piratas impresentables que en el futuro van a hacer descargas que llevarán a la ruina a los benditos autores. Así que, por justicia, pido un ¡canon para el pene ya!
¡Ah!, y ahora no vale decir que no lo uso o que lo uso sólo en prácticas onanistas. Lo mismo pasa cuando usas un CD para almacenar tus fotos y bien que tienes que pagar el canon. Y ojo chicas, que las siguientes sois vosotras, que sois cómplices necesarias y protagonistas en la concepción de asquerosos robaderechos. Siguiendo con mi defensa de la ñ que ya he puesto de manifiesto en los post del ñiccionario, ¿cómo se llamará en ese caso? ¿Cañon digital? No suena mal.




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