Archivos para 24/10/07

24
Oct

Como Pedro por su casa

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En este blog intento no hablar de televisión. Soy uno de los profesionales del medio y prefiero que las opiniones sobre los programas sean de los espectadores y los críticos. Sin embargo, he leído un post de El Duende de la Radio sobre Pedro Ruiz. A mi el humor de Pedro nunca me ha gustado mucho, pero debo reconocer que fue un pionero en la crítica política. Entiendo que hubiera mucha gente a la que le divirtiera y muchos que admiraran su valentía en aquellos momentos. En esto del humor, siempre gustas a unos, dejas indiferentes a otros y también hay quienes piensan que lo que haces es muy malo. Pasa con Pedro, conmigo, con todo el mundo.

El Duende cree que Pedro Ruiz ha tenido una cierta tendencia a mear fuera del tiesto, en la medida en que ha primado la tragedia sobre la comedia o, lo que es lo mismo,  se ha convertido en “politólogo, filósofo, cantautor, predicador, y hasta flagelo implacable de esta sociedad adormecida”. Algo de verdad hay en lo que dice el Duende, aunque yo creo que lo que él nos da como diagnóstico no es más que síntoma de la patología del ego a la que tendemos todos los que en alguna ocasión hemos rozado el éxito en los medios de comunicación. Cuando llega ese momento, o el realismo se impone, o puedes acabar convirtiéndote en un ser levitante que cree que ha nacido para iluminar al resto, que viven metidos en la caverna de su ignorancia.

Tal vez algo de eso le haya pasado a Pedro, que vive en la constante necesidad de resultar brillante en cada frase, hasta el punto de parecer un despacho de frases trabajadas para mayor loa de sí mismo. Cuando la percepción del ego se inflama se te acaba pegando a los ojos y, en esas circunstancias, acaba resultando imposible tomar distancia y juzgarse con cierta claridad, hasta el punto de que uno pueda creerse a la altura de Serrat en la composición o presentarse como un Bisbal de azotea en un video que provoca hilaridad cuando pretende crear admiración.

Pero Pedro está en su derecho de pensar lo que le dé la gana de sí mismo y, por supuesto, creer que yo soy un perfecto idiota. En parte, puede que tenga razón, digo en lo de idiota, no en lo de perfecto. Y hace bien en seguir presentando espectáculos de teatro pretenciosamente críticos con la sociedad en la que vivimos que, por otra parte, ofrece múltiples dianas hacia las que dirigir sus dardos. En ese sentido, hay que reconocerle capacidad para emprender y valentía para poner en pie un espectáculo, algo nada fácil hoy en día.

Sin embargo, no acierto a comprender que alguien haya contratado su programa de Telemadrid, ideado y dirigido por él, que responde al título de “El siguiente”. El otro día, durante cinco minutos y entre el abucheo familiar, hice un esfuerzo por ver la peor propuesta televisiva que he visto en mucho tiempo. Un absurdo programa que sólo puede provocar la dimisión o el cese de quien lo contrató, porque eso sólo se ha podido programar con la idea de hacer daño a la cadena que lo emite. Si bien es cierto que he afirmado que su sentido del humor no encaja mucho con el mío, entiendo que otros programas de Pedro Ruiz pudieran tener su público, incluso mucho público como de hecho así fue. Pero este espectáculo absurdo trufado de mensajitos para ver si lo pillamos, lo que produce es sonrojo. Las cifras de audiencia, por otra parte, así lo certifican, ya que se están moviendo entre el uno y el tres y pico de share. Es decir, se encuentran en lo que podemos llamar el error estadístico y hasta es posible que nos encontremos ante el primer programa de la historia con audiencias negativas.

Según he leído, de tres programas semanales ahora han pasado a uno los sábados por la tarde, entiendo que como paso previo a la desaparición. Sólo espero que, encima, no haya que indemnizarle, porque eso sería el colmo.

No sé quién ha tomado las decisiones sobre la programación de Telemadrid en los últimos meses, pero los trabajadores, muchos mandos de esa casa que son excelentes profesionales y los espectadores no pueden estar a expensas de los caprichos de alguien que cree que puede programar lo que le venga en gana o realizar cambios que sólo conducen al deterioro de una cadena que merece mucho más. Espero que alguien identifique al sujeto o los sujetos en cuestión y que los aparten de sus responsabilidades antes de que sea demasiado tarde. Programas como el de Ruiz y experimentos similares sólo se entienden si hay alguien que por Telemadrid se pasea como Pedro por su casa. Pero esa casa es de todos.

P.D. Eso sí, en caso de que lea esto y me responda, estoy seguro de que su respuesta será muy brillante. De eso no me cabe la menor duda: frases directas, contundentes, imaginativas… Porque una cosa es que no me guste su sentido del humor o que este programa me parezca un horror, pero de agilidad mental e inteligencia no anda nada escaso.