Hay noticias que a algunos les alegran mucho y que a mi me preocupan un montón. No es que sea un tema de plena actualidad, pero veo que Forges también está preocupado por el asunto, tal y como muestra en esta viñeta.
La idea de Forges es maravillosa: qué distinto sonaría el golpe, cómo amortiguaría el jamón el impacto a la pelota y, sobre todo, que magnífico aroma disfrutaría el bateador. Entre lanzamiento y lanzamiento, se podría aprovechar para cortar una lonchita y hacer más soportable este deporte que nunca me ha interesado. Imagino a cientos de voluntarios ofreciéndose para recibir palizas con estos nuevos bates en las películas, a ver si podían encajarle un buen mordisco a la pata.
Pero coñas de Forges al margen, y a pesar de que sé que los productores de jamon ibérico están muy contentos con el hecho de que se les abra el mercado norteamericano, los que ante la imagen de un jamón empezamos a salivar tenemos razones para estar preocupados. No me quiero imaginar un mundo con platos de jamón ibérico en Nueva York, Boston y Chicago, y mucho menos todavía con nuestro maravilloso producto siendo degustado en Beijing, por ejemplo. Ese acceso a nuevos mercados de millones de seres humanos es inquietante.
En primer lugar, tenemos la dehesa que tenemos, las encinas que tenemos, las bellotas que producen (que oscilan según lo bueno o malo sea el año) y ahí caben y se pueden alimentar los cerdos que más o menos ahora forman parte de la cabaña de cerdo ibérico que da lugar a nuestros maravillosos jamones. Así que yo veo que nos enfrentamos a un mercado de consumidores que puede crecer mucho con una cabaña de cerdos que, para alimentarse de bellota, tiene una clara limitación.
Sueño con que la introducción del ibérico en esos nuevos mercados esté mal diseñada (lo siento, productores, lo siento) y se quede en agua de borrajas, porque si no me veo metido de elleno en el perverso juego de una oferta y una demanda que pueden hacer que el común de los españolitos como jamón ibérico en sus recuerdos. Porque carito ya está, pero como se pongan a comerlo gringos por doquier, como lo hagan como con las hamburguesas, me temo que habrá que abrir las jamyerías, una especie de joyerías donde lo que se despache sean lonchas cortadas a láser de jamón ibérico que te servirán en estuches, como si de una joya se tratara.
En fin, que será que no he desayunado y tengo un hambre que me muero y que, siempre que pienso en comer, me imagino un pancito tostado, con tomate, aceite de oliva y su pizca de sal, cubierno por unas maravillosas lonchas de ibérico. Una razón más para que sigamos teniendo una mala relación con los EE.UU. ¿Será lo de Z una estrategia para que no abran su mercado y para que el jamoncito ibérico siga siendo para nosotros? Eso sí que es un motivo para votarle. Un voto, un jamón.


Una anécdota que viene a cuento con el jamón (mmmmmmmmmmmmmm) y los yanquis (ejem):
Tengo unos conocidos cuyo hijo estudiaba en los eeuu, y mandaron una pata de jamón enterita y serranita para allá. Les llegó el paquetito, y cuando el hijo llegó se encontró una estampa que pa qué: A la señora de la casa con la pata metida en una perola llena de agua hirviendo, y preguntando que cuanto tiempo tenia que “boil”. Pufffffffffffff. Raro fué que no lo pusiesen entre pan de hot dog y lo untasen con mostaza…..
Y probablemente impondrán, Igual que hallowen, el día del jamón y nadie sabrá de dónde salió la tradición, y los niños irán por las casas pidiendo a todo cristo jamones.
Tú verás dentro de cincuenta años, si Al Gore no nos ha quitado del mapa, existirá el día de JAMONWENN.
Http://valentinpredrosa.wordpress.com
Bueno, no os preocupeis que seguro que alguna universidad de eeuu sacará un sucedáneo de bellota con el que alimentar a los cerdos. Eso sí, el jamón de bellota de verdad se lo quedarán ellos y nosotros con el sucedáneo.
Capi, cuidado con lo que sugieres, que ya veo a los de la universidad de Northampton investigando sobre un láser que permita cortar el jamón en láminas delgadas de micras de espesor. El doctorado se lo sacaría con cum laude aquel que consiguiera no chamuscar el tocinillo.
Hola, señor Capitán:
Entiendo y comparto su preocupación por el tema de exportar el jamón al mercado estadounidense pero, al mismo tiempo, como santanderina residente en Boston, ¿qué quiere que le diga?: SUEÑO Y REZO TODOS LOS DÍAS CON COMER JAMÓN y, claro, cuando voy a España me pongo literalmente “morá” de ibéricos varios. De la comida, el jamón es francamente uno de los ingredientes que más se echan de menos cuando uno está fuera y no tiene la posibilidad de disfrutarlo a todas horas. Así que yo, lo siento, pero tengo que defender a los productores. Adelante, adelante, enviénme una patata, por favor.
En fin, aquí va mi granito de arena… Saludos desde el otro lado del Atlántico.
P.D. Por cierto, mi más sincera enhorabuena por “La carcajoda”; acabo de escuchar los dos primeros capítulos y me he reído un buen rato. ¿Qué habrán pensado mis compañeros yanquis de la oficina al verme?
Esos temores no le asaltan a usted solo, don Capi
Examinemos posibles soluciones, de improbables consecuencias…
a) que ante la exportación, los yankis hayan perdido definitivamente el paladar por culpa de tanta burguer, tanta coca-cola y tanto jamón York, que es a lo más que pueden aspirar y les corresponde. Daldle al Jabugo lo que es del Jabugo y al York lo que es de New York.
b) Que a la gente de Guijuelo, Extremadura, Jabugo y similares no les vuelvan locos los dólares (dolores improbables)
c)Aumentar el número del ganado porcino, aprovechando alguna debacle electoral o la paralización de la fiebre del ladrillo
d)(Me pongo en lo peor)Recurrir a las ‘jamyerías’ y contentarnos con mirar los escapartes, mientras no nos pongan en la nómima del Banco de Santander, BBVA o similares. O en su defecto, nos sale un hijo Ronaldihno, Messi o … (dígame alguno del R. Madrid que podamos incluir en esta lista:-) Es que yo no lo veo)
No sé yo si fiarme del jamón que me vayan a poner en Nueva York o Beijing… casi creo que estoy más preocupado por a qué cosa van a llamar Jamón que al hecho de que nos vayan a dejar sin él
… Y si no, mirad a qué cosas llaman “tapas” en Europa (y ellos tan contentos)… Ya estoy visualizando un JamDonald’s…
De todas formas, dicen que la economía, cuanto más libre, mejor para todos… así que a aguantarse
Terminaremos importando jamón de una empresa china que produzca jamones a partir de cerdos vietnamitas (que les saldrá mas barato) alimentados con arroz, mientras se comen la loncha de pata negra a precio de oro en los mejores restaurantes neoyorquinos como rara exquisitez de lejanas tierras… disfrutad de esos bocatas de buen jamón con el pan untadito en aceite de oliva y tomate, ahora que podéis…
excelente! un saludo javier! te seguimos desde deambulando
No os preocupéis, lo más fácil es que las cantidades de jamón ibérico de bellota exportadas sean pequeñas, por su elevado precio y los costes de exportación (una pieza entera puede costar en destino al público P.V.P.) cerca de 1.500 dólares ….no todos lo pagarán, más bien sólo los restaurantes de gran lujo y hay para todos, seguro.
Mientras tanto, aquí un buen jamón iberico de bellota (Jabugo), se consigue por unos 350-400 euros, o eso me cuesta a mi aprox, en http://www.manjaria.com (además ni me muevo de casa para conseguirlo), de forma que creo que somos privilegiados.
A disfrutar!