Archivos para 7/12/07

07
Dic

Polémica sobre la lectura y su comprensión

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En relación con el artículo anterior “Matemáticas y lotería”, frodicius me hizo un cometario que reproduzco a continuación:

“Mientes querido amigo, tanto tú como todos los que mantenéis que los jóvenes no leen. Lo hacéis basándoos en una percepción que nada tiene que ver con datos objetivables. Es posible que a ti te parezca así, es posible que a todos los periodistas que “tan bien” usan la lengua os parezca que como vosotros no leéis los demás tampoco.

Datos de los “hábitos lectores de los adolescentes españoles”:

El 36% es lector habitual
el 37% ocasional
el 25% se declara no lector

http://www.planlectura.es/documentos/lectores_adolescentes.pdf

¿de dónde sacas el dato “es evidente que los chicos leen ahora menos que antes”?
¿cuándo es antes? ¿dónde están tus datos?

Mientes querido, el problema habrá que buscarlo en otro lado.

¿te has molestado en leer la prueba PISA que parece darte la razón?

¿eres capaz de contestar a las preguntas de la prueba?

Hazlo y después opina.”

Dado que el tema que sugiere es especialmente interesante, me he permitido traer a portada su comentario y mi respuesta, a ver si entre todos somos capaces de dar un poquito de luz en torno a este tema. Esta ha sido mi comentario posterior:
“Estimado frodoricius. Agradezco tu comentario, aunque creo que su inicio, en el que dices que miento, es prejuicioso e inadecuado. Es posible que esté equivocado, como lo puedes estar tú, pero el que miente altera la realidad, dice algo que no es verdad con la intención de engañar y, desde luego, ese no es mi caso. Por tanto, tal vez mi percepción sea errónea, pero en modo alguno hay intención por mi parte de dar una visión deformada de la realidad.

Entre el gremio de periodistas es cierto que hay quienes manejan bien el lenguaje y quienes lo hacen rematadamente mal. Yo no sé en qué grupo me encuentro (además soy economista), pero soy muy crítico con quienes creo que hacen un mal uso de nuestro idioma. Todos cometemos alguna incorrección, especialmente en el lenguaje hablado, pero es verdad que quienes nos dedicamos a la comunicación debemos poner un especial cuidado en ello. Por otra parte, decir que los periodistas “no leen” es, en el mejor de los casos, autoatribuirte una mentira, siempre y cuando uses para ti mismo la definición de mentira que me aplicas a mi. Es posible que te parezca así, pero nada tiene que ver con datos objetivables.

He leído con atención el estudio que mencionas sobre los “hábitos lectores de los adolescentes españoles”. En 2007, con la explosión de las nuevas tecnologías y el acceso a la banda ancha, que ha cambiado muchos hábitos, argumentar con la base de un estudio de 2001 me parece cuanto menos arriesgado. Durante varios años de mi vida, me dediqué a dirigir el departamento de marketing de Repsol que hacía estudios de mercado y un poco sé de la forma en que los cuestionarios condicionan la obtención de resultados. Tengamos en cuenta que se trata de un cuestionario con respuestas predeterminadas y sin preguntas de control, con lo cual, en un tema en el que hay un alto componente de respuestas “socialmente aceptables” es ya un notable error metodológico de partida.

En cualquier caso, si estamos contentos un 37% sean lectores habituales, aplaudamos. Pero hay un 26% que no lee nunca y 19% que lo hace alguna vez al trimestre y otro 19% que lo hace alguna vez al mes. A lo mejor no es evidente que los chicos leen menos que antes, puede incluso que sea una impresión equivocada, pero sigo manteniéndome en esa equivocación, por cuanto creo que, si dejamos a un lado la lectura obligada por los estudios, me parece que el peso de la lectura en el ocio ha disminuido. No tengo cifras para comparar, y, en cualquier caso, deberíamos tener en cuenta que antes el ciclo obligatorio de la educación acababa antes, lo cual hace que la comparación en ciertas edades sea inconsistente.

Por otra parte, hay ciertas incongruencias en el estudio sobre las que nada se analiza y sobre las que merecería la pena indagar un poco más. Por ejemplo: cuando se les pregunta qué les gusta hacer en su tiempo libre, leer esta en penúltimo lugar (por delante de no hacer nada). Sin embargo, un 52% dice que lee por gusto. Más datos incongruentes: dice el estudio que un un 65% lee más de una hora a la semana, cuando sólo un 37% lee con frecuencia semanal. Curioso. Hay un 38% que siempre termina los libros que leen, y otro tantos que lo hacen “bastantes veces” (concepto por otra parte muy preciso para introducir en una encuesta), lo que da un índice de abandono significativo. Dejan de leer porque les aburre en un 55% de los casos (no se dice si el libro o la lectura en sí misma -comentario irónico-) y un 28% porque no entiende lo que lee. Curioso resulta también que digan que la mayor parte de los libros que leen sean propios y la escasa dotación de las bibliotecas personales y familiares. ¿Será que releen?

Así que puede que mi percepción sobre la lectura de los jóvenes esté equivocada, y que lean mucho más de lo que yo creo, pero el informe que me recomiendas para objetivar datos me parece un tanto endeble.

En relación con el Informe PISA, evidentemente sé que el objetivo principal del estudio del 2006 era el análisis de la competencia en ciencias y, aunque sólo el 15% de las preguntas estaban orientadas hacia la comprensión lectora, disponían de una base de comparación con el estudio efectuado en años anteriores. Por eso afirman, no sé si mintiendo, que se ha dado un importante retroceso en la comprensión lectora. Por cierto, no me he puesto a responder las preguntas sobre comprensión lectora porque el documento al que he tenido acceso no las especifica. En cualquier caso, eso es para mi lo relevante de la discusión, lo dramático que resulta que haya mucha gente (tal vez debería sustituirlo por bastante, aunque esto no es un estudio científico) que termine el ciclo educativo obligatorio sin ser capaz de entender la lectura de una frase mínimamente elaborada. Por eso decía en mi anterior escrito que tal vez es precisamente su limitación para la compresión lectora la que les aleja todavía más de una lectura que se les hace especialmente penosa. Algo estamos haciendo mal y las víctimas van a tener difícil recuperarse de eso.

Y es que la crítica era hacia los adultos y no hacia unos chavales a los que estamos convirtiendo en víctimas del desaguisado político en torno a la educación”