Archivos para 14/12/07

14
Dic

¿Nos despelotamos?

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Ahora toca la polémica del calendario de Ryanair, que saca a azafatas ligeritas de ropa con fines publicitarios revestidos de altruismo. A mi lo que me molesta es esto último, pero la polémica de los puristas, la denuncia de una organización de consumidores, FACUA, que no debe tener nada mejor que hacer, el Instituto de la Mujer de por medio y el Sindicato de Tripulantes Auxiliares de Vuelo diciendo cosas como “Ryanair no ha dudado en denigrar a tres colectivos simultáneamente: trabajadores, mujeres y tripulantes de cabina de pasajeros”, me parece sinceramente excesivo.

La moda de despelotarse para recaudar fondos viene de años atrás y ha dado para todo tipo de desnudos. He entrado en Google y os traigo algunos de los muchísimos titulares que se pueden encontrar a este respecto:

- Jóvenes de Berriz posan desnudos en un calendario para recaudar fondos

- Los bomberos de Santiago posaron casi desnudos para un calendario

- Madres al desnudo para recaudar fondos

- Investigadores desnudos en un calendario sexy

- Calendario de la Facultad de Químicas de Oviedo: La química, al desnudo

- Calendario: Falleras al desnudo

- Una mujer de 101 años posa desnuda para un calendario benéfico

- Atletas desnudos en atrevido calendario

Ahora, si el que se despelota es un bombero, que bueno está y qué cachondo el tío. Si lo hacen unas universitarias que estudian químicas no pasa nada, si son atletas tampoco… En ese sentido, estoy bastante de acuerdo con lo que dice elultimoquecierrelapuerta, que le dedica un espacio a este mismo tema. Me resulta interesante que también comparta ese punto de vista alguna chica cabreada con el asunto que anda por la blogosfera.

¿Porqué tanta polémica con Ryanair y tanto silencio con los cientos de calendarios que se hacen ahora con gente medio despelotada? ¿O es que es peor por tratarse de azafatas? ¿O es que es peor porque Ryanair es una empresa? Sin embargo, sin son modelos del de Pirelli, parece que todo el mundo calla, que los bomberos no se ven denigrados, o que los investigadores están legitimados por buscar el favor de la ciencia.

Lo triste es que la gente sea tan poco original y tenga tan pocas ideas que cada vez que quiere dinero para alguna causa tenga que desarmarse de ropa y armarse de cámara. Sólo espero que FACUA haga extensiva sus denuncias a todos los calendarios que se van publicando en el mundo y, sobre todo, que demande al Vaticano que también ha sacado su calendario haciendo uso de la imagen de algunos de sus sacerdotes, los más guapos, por cierto. En realidad, como es obvio, sólo espero que no hagan perder el tiempo a un juez con tanta memez. Os dejo aquí una Carcajoda sobre este último calendario

14
Dic

Los hinchas

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Se acerca ya el clásico Barça-Madrid y esa es una de las citas que más nos pone a los que nos gusta el fútbol sobre todo si, como yo, eres de uno de esos equipos. ¿Alguien duda de qué equipo soy yo?

Ser hincha de un equipo de fútbol es un acto irracional absolutamente necesario para mantener la cordura. No hay lógica que soporte la decisión de identificarse con uno u otro club de fútbol, más allá de ser de una determinada ciudad o de la influencia familiar. En mi caso, lo de la ciudad desde luego no fue el elemento determinante.

La pasión por el fútbol es muy especial. A lo largo de nuestra vida, variamos la orientación de nuestro voto, trabajamos en distintas empresas, decidimos cambiar de casa y hasta de pareja. Sin embargo, nos mantenemos fieles al club de nuestros amores por muchos disgustos que nos acabe dando. Mis amigos del Atlético de Madrid (qué lujo de temporada estáis teniendo, amigos) son un claro ejemplo de ello.

Existen muy pocos terrenos en la vida en los que seamos capaces de dar vía libre a la pasión. Nuestra vida se apoya en múltiples pequeñas renuncias, sobre las que acabamos construyendo nuestra felicidad, con justificaciones a posteriori que intentan convencernos de que somos lo que hemos decidido ser. La razón nos conduce en cierto modo a la resignación y en ella somos capaces de acomodarnos.

Para que ese entramado funcione, para que no acabe pesándonos como una losa, necesitamos terrenos para dar rienda suelta a la pasión, a la irracionalidad, a comportarnos de tal forma que nos extrañemos de cómo somos si nos vemos reflejados en el espejo. El amor es uno de ellos y, por estúpido que parezca, el del fútbol es otro. El fútbol nos permite dar rienda suelta al lado irracional de nuestra personalidad, al de las emociones más primarias y eso nos facilita después mantener un cierto equilibrio, con una ventaja añadida: compromete muy poco de nosotros mismos.

Aunque esa necesidad es común a todos los hinchas, sin embargo podemos encontrarnos con tipologías muy variadas. A continuación, describiré distintos tipos de forofos con los que me he encontrado en los campos de fútbol. No es una lista cerrada y, con vuestra colaboració, seguramente la podremos ampliar. Se trata, por tanto, de un primer apunte para ir desarrollándolo.

Uno de ellos es el hincha a la contra. Es el típico personaje que hace todo lo que está en su mano para intimidar al equipo contrario. Insultará, tirará cosas al campo, explotará la menor debilidad de un jugador contrario, proferirá cánticos cuyo único ánimo es el de descentrar, poner nervioso, y, a ser posible, desquiciar al enemigo.

Existen también los hinchas sufridores. Son los que siempre creen que su equipo está en peligro, que cuando gana cuatro a cero piensan en la remontada del contrario, que no miran como se lanza el penalti por si lo fallan. Sólo se siente liberado ante la certidumbre que supone que el árbitro pite el final con ventaja de su club. Al minuto siguiente pensará que este año no van a ganar la liga.

Hay también hinchas contra el orden establecido, contra la jerarquía. Estos sólo se centran en el árbitro, a quien ponen a parir preventivamente antes de que empiece el partido convencidos de que hasta ese primer insulto se lo merece. En efecto, es tal su fijación con el del pito, que se cabrean hasta cuando favorece a su equipo. “¿Veis? Si ya os decía yo que este no tiene ni pu… idea”

Luego está el hincha que sólo de escucharle te los hincha. Hay pocos, pero insufribles. Se trata de uno que parece ser de tu equipo, de hecho has comprobado que tiene carnet de socio y que coincide con el de la foto, pero que se pasa el partido poniendo a parir a sus jugadores, al entrenador, al presidente y hasta al utillero. Acumula tal especie de resentimiento, que, a veces, le molesta hasta que marque un gol su equipo.

El resto de hinchas comparten su pasión, disfrutan y sufren colectivamente sabiendo que tanto las alegrías como los  penas son efímeras , y que, a la semana siguiente, tenemos otra cita con ese par de horas en las que sólo nos importa el fútbol. ¡Qué paz!