Hoy he estado en el Palacio de Exposicones y Congresos asistiendo desde una sala al segundo debate. Es la una de la madrugada y me propongo dar una breve reseña de mis impresiones. Leo en las ediciones digitales que se da como ganador del debate a Zapatero y yo no comparto esa impresión. Creo que Rajoy ha estado más sólido en el día de hoy que el lunes pasado y que sólo ha cometido un error que le ha dado mucho aire a Zapatero: enfangarse en el tema de Irak, en el que ha estado especialmente torpe, en una cuestión en la que lo que le convenía era dar una larga cambiada en lugar de fajarse en una batalla que tenía de antemano perdida. Creo que si no comete ese gravísimo error, hoy hubiera podido hacerse con el debate. El papel de opositor también se lo ponía más fácil.
Si la semana pasada fue la niña (a la que Rajoy se ha visto obligado a hacer referencia al final para evitar otra cuchufleta nacional), esta semana ha sido el “libro blanco de zetape”, una especie de biblia de la verdad gubernamental que ha recordado al libro gordo de petete, que te enseña y te entretiene. “La verdad por delante y por escrito”, ha dicho Zapatero. Desde luego era blanco, porque cada vez que Zapatero lo mostraba a cámara no se veía prácticamente nada. Tanto que preparan los debates, no entiendo cómo ninguno de sus asesores no había hecho previamente la prueba ante la cámara para comprobar que se veía con la iluminación del plató.
La táctica de ambos parecida: Zapatero diciendo que Rajoy no tiene credibilidad, Rajoy diciendo que a Zapatero no se le puede creer porque miente y porque vive fuera de la realidad. Los argumentos los conocidos, con algún observatorio de precios que ha nacido en las últimas jornadas, como si no los tuviéramos ya lo suficientemente bien observados. Más propuestas por parte de Zapatero, algunas que merecen una explicación, como el control de márgenes de la distribución, que se antoja complicado. Y otras sorprendente, como que se pondrá guardería en las empresas cuanno lo soliciten seis trabajadores. Rajoy ha preferido jugar a la contra (propone todo esto porque no ha hecho nada le decía a Zapatero) y sus propuestas, excepción hecha de las fiscales, han sido, si cabe, más genéricas.
Alguna expresión popular. “le ha importado un bledo”, “usted ni la pió con el asunto del catalán”. Una paradiña de Zapatero para arrancarse a hablar después de la historia de Rajoy de la multa al que rotula en castellano, un ojillo que se le iba a Rajoy en alguna de las intervenciones finales…
Pero en mitad del desacuerdo están de acuerdo en muchas cosas: subir las pensiones, invertir en educación, i+d+i, seguir invirtiendo en infraestructuras, subir las pensiones, controlar los precios, apoyar la figura del profesor, abaratar la vivienda, luchar contra el cambio climático, que los derechos de los españoles no se vean afectados por los derechos de los inmigrantes, que hay que integrarlos, que deben venir con contrato de trabajo, que hay que ayudar al desarrollo, que hay que ayudar a los dependientes, que hay que incorporar más mujeres al mercado de trabajo… es decir, que lo que no se comprende es que con tantos acuerdos se tiren tanto los trastos a la cabeza.
Qué pesados con la primera pregunta. Que si no me preguntó de economía, que si sí lo hice le pregunte del IVA y las pensiones y…, que si me preguntó por la valoración de mis primeros días de gobierno… leída después la pregunta, la respuesta, la contrapregunta, etc., los dos decían su verdad.
Sí que es cierto que Zapatero no ha cometido ninguna torpeza equiparable a la de Rajoy con lo de Irak y tal vez eso acabe inclinando el debate a su favor para mucha gente, pero yo insisto en que hoy, dejando ese tema aparte, en la defensa de las ideas no ha sido mejor que Rajoy. Incluso se le ha descompuesto el gesto en algún momento, cuando Rajoy le ha acusado de mentir
“Usted ha mentido”, le dice Rajoy a Zapatero y él le responde: “nunca jamás” ha dicho una vez y “no, no, no, nunca” después. Y eso que es político. Si no miente, tiene mucho merito. Claro que quién no ha dicho que no estaba cuando le han llamado por teléfono a casa y no le apetecía ponerse…
Estas son mis impresiones a vuelapluma. Por cierto, la prueba de micrófono Zapatero la ha hecho contando hasta 27 y Rajoy diciendo que había estado en León y hacía calor. Para que luego le diga al presidente que no se preocupa por los números.
Y un beso para Olga Viza, que estaba bastante cansada al acabar. Algunos dicen que no ha cortado a Zapatero en alguna de sus interrupciones a Rajoy, sobre todo en los primeros momentos del debate. Lo que faltaba para capar más el formato. Por lo menos en esos momentos ha tenido más vida.



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