Os tengo un poco abandonados, la verdad. Entre vacaciones y el arranque del Noticiero, mi dedicación a escribir ha bajado un poco de intensidad. Así que, aunque mi dedicación a generar contenidos en la red ha aumentado, El Noticiero se une a La Carcajoda y al hip hop de Schuster, los contenidos escritos se han resentido.
Es verdad que El Noticiero absorbe gran parte de mi atención en su arranque. Aunque el tiempo de presencia en Mobuzz.tv no va más allá de las cuatro o cinco horas, la realidad es que estoy pendiente de lo que sucede durante todo el día, para intentar tener claras las ideas a primera hora de la mañana. Ver informativos, prensa digital, buscar imágenes, etc., lleva bastante tiempo. Y como el equipo dedicado a esas labores se reduce a Miriam y al que suscribe, pues no hay más remedio que hacerlo así.
Acostumbrado como uno estaba a trabajar con grandes equipos (en El Informal, por ejemplo, llegamos a ser casi cuarenta personas) esta nueva forma de trabajar podía llegar a resultar agobiante. Sin embargo, no es así, y ese componente artesanal que tiene hacer un programa entre cuatro personas (Miriam, Luis, Matín -graba y edita el programa- y yo) resulta agradable. En nuestra imaginación y en nuestros medios está el límite y aquí las ideas que podamos tener son la base de nuestro producto. No tenemos decenas personas aportando ideas, escribiendo guiones, viendo y seleccionando imágenes, grabando imágenes, acudiendo a acontecimientos… no disponemos del banco de imágenes de una gran cadena… somos nosotros, nuestra poca o mucha imaginación, nuestras voces y esos equipos de Apple que a mi me dan la vida.
A mi me toca encargarme de la edición de los videos y de los doblajes, que se hacen sin un guión preestablecido. Tenemos una idea de lo que queremos que adaptamos el momento de doblar con un premontaje de video que he hecho con los videos que Miriam o yo hemos encontrado. La edición normalmente se ve interrumpida por la grabación de plató. Tampoco nos regimos por un guión escrito, sino por una escaleta de contenidos. Si no nos gusta una toma, repetimos, a veces lo hacemos simplemente para recortar tiempos, pero la verdad es que lo que sale muchas veces está al albur de la improvisación del momento, un riesgo más o menos controlado por los muchos años de trabajo conjunto que llevamos Luis y yo.
Después del plató, mientras Martín empieza la edición con el resto de material que le pasa Miriam, acabamso los doblajes y, una vez terminado el trabajo, le paso a Martín todo el material.
En realidad no quería contar esto, sino que a lo que quería referirme era a la poca producción escrita de las últimas fechas. Todo lo anterior es una causa, sin duda, pero no sé qué me pasa en los últimos días que no encuentro temas sobre los que me apetezca escribir. Echo un vistazo a la actualidad a ver si encentro inspiración y, oye, que no se me ocurre de qué hablar, tal vez porque lo que me inspira ya lo hayamos tratado con La Carcajoda y El Noticiero, pero no es sólo eso.
En fin, que espero que sea una crisis de inspiración temporal y que en breve vuelva a aumentar mi produción. Si veis que no me arranco, se admiten sugerencias.



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