En la segunda semana de julio, me llamaron de Zeppelin Televisión para proponerme presentar un programa de televisión. Aceptar la propuesta suponía renunciar por segundo año consecutivo a unas vacaciones de verano de las que suponen un corte real con tu actividad normal y, por consiguiente, anular los planes que teníamos de irnos a Argentina, un país que me gusta mucho y al que no voy desde hace unos cinco años.
Pregunté a algunos amigos de la profesión y me recomendaron que aceptara la oferta (vuelves a una cadena nacional y en prime time, hay que estar en el mercado…) y lo hablé con mi familia. Finalmente la decisión fue aceptar la propuesta para un programa que se iba a grabar a los seis días y se iba a emitir a los diez de nuestra primera conversación. Era un programa para el verano con una emisión prevista de diez entregas.
El quince de julio grabamos el primer programa, pero no se emitió en la fecha prevista, sino que Televisión Española decisió aplazar su estreno hasta el día de hoy, 29 de agosto, en el que por fin verá la luz Con un par de bromas.
Con un par de bromas recupera un género clásico, el de las bromas con cámara oculta, que, a pesar de que lleva décadas realizándose, sigue ofreciendo situaciones en las que realmente te sorprende la reacción de la gente. No es fácil un programa de estas características, especialmente para los equipos que hacen las bromas en la calle, que necesitan a veces largas jornadas para tener un buen material, que en otras ocasiones han rodado una situación muy graciosa pero la víctima no da el permiso para su emisión, que se pueden encontrar con situaciones tensas con algunas personas… Yo la verdad respeto mucho a los ocho colaboradores que salen a la calle a hacer las bromas (y a los equipos que les siguen), porque tienen que echarle un valor y un morro para desarrollar algunas situaciones difícil de atesorar.
Los ocho colaboradores a los que hago referencia son: el Mago Yunke, la Videoespía (Susana Deleito), la Socióloga (Lucía Jordán), la Extrema (Ana Morgade), la Empleada de la Semana (Marta García), el Plasta (Oscar Zautua), el Mitómano (David Avila) y el Temerario (Manu Gainza). Cada uno de ellos desarrolla un papel distinto y sus bromas tienen que ver con las características del personaje.
Por mi parte, en este programa hago de presentador puro y duro, por cuanto no tengo ninguna responsabilidad ni en los contenidos de las bromas ni el guión del programa. Pongo en pie un guión y me ajusto a él. La verdad es que me ha venido bien para el ejercicio de la memoria inmediata, por cuanto cada vez más dudaba de mi capacidad para retener un texto. Sorprendentemente lo consigo con más facilidad de la que esperaba, para lo cual me viene muy bien (por eso lo de memoria inmediata) la pequeña parada entre escena y escena que aprovecho para aprenderme un texto que he leído tan sólo una vez en mi lectura inicial del guión.
Creo que el programa ofrecerá muchas bromas que están muy bien (evidentemente hay algunas que funcionan mejor que otras), con unos pasos por plató cortitos que ponen en suerte los videos. Estamos ante un producto de humor blanco, familiar, que pueden ver juntitos tres generaciones de una misma familia.
¿Funcionará? ¿No? Estamos ante el misterio de las audiencias y no me atrevo a hacer pronóstico alguno. A partir de la semana que viene, con todas las cadenas lanzando su nueva programación, veremos lo que pasa. Se trata de un programa sin más pretensión que la de entretener con situaciones surrealistas desarrolladas en plena calle y con gente de la calle. La verdad es que al aceptar la propuesta lo hice para un programa de verano, con una competencia estival y con un riesgo menor, pero ahora nos encontramos con que vamos a luchar en plena temporada. En fin, esperemos que seamos capaces de entretener a quienes nos vean, que pasen un ratito divertido. Y si son muchos, los ratitos divertidos y los que nos ven, pues mejor que mejor.
En fin, os dejo, que hemos quedado todo el equipo para ver juntos el primer programa.









Comentarios recientes