Archivos para la Categoría 'humor'

22
Jun

Mi fe en la selección

Os reproduzco el artículo que he publicado hoy en El Mundo.

“El Mundo me ha pedido un artículo en el que defendiera las posibilidades de la selección española de ganar a la italiana en los cuartos de final del europeo, convencidos de que, en cuanto me pusiera mi brazalete de Capitán, iba a ser capaz de transmitir entusiasmo a la tropa.

 

Hasta la fecha, la selección ha desplegado un juego más que digno, con algún bachecillo en el desarrollo de los partidos, pero ha mostrado el descaro de un equipo joven similar al de la también joven ministra de Igualdad, Bibiana Aído, con la diferencia de que ella mete goles en propia puerta y la selección lo ha ido haciendo en la contraria. Sin embargo, y a pesar de su juventud, a los jugadores les hemos ido transmitiendo nuestros temores ancestrales: la maldición de cuartos, el poderío italiano, nos bloqueamos en los momentos importantes, no sabemos competir… Para evitar que todos esos temores acaben atenazándoles, sugiero una táctica psicológica, consistente en recurrir a la estrategia política de moda: el uso del eufemismo como forma de enmascaramiento de la realidad.

 

Si al trasvase le llamamos movimiento de recursos hídricos en las cuencas internas, si al decrecimiento lo definimos como crecimiento negativo y al déficit superávit con signo contrario, si  darse de leches dentro de un partido político es el encuentro de distintas sensibilidades en el seno de la organización, o si a la crisis económica nos referimos como desaceleración significativa, el uso de esta estrategia en el terreno deportivo puede marcarnos también la senda del éxito.

 

Con la técnica del eufemsport, en lugar de hablar de Italia, que inspira temor, nos referiremos al equipo transalpino, lo que tal y como están los conocimientos de geografía en nuestra juventud posiblemente despiste a más de uno. Alternativamente, podríamos denominarles como los churris, versión españolizada y chikilicuatrizante de Azzurri, algo que puede dar mucha confianza a los chicos: “alucinan los churris si creen que van a poder ganarnos”. Eufemsporticamente, en lugar de referirnos a la selección italiana como cuatro veces campeona del mundo, afirmaremos que jugamos contra los catorce veces perdedores del mundial, una forma igual de exacta de interpretar la historia, pero que transmite sensaciones bien distintas. Frente a quienes afirman que el juego de Italia va creciendo a medida que avanza el campeonato, nosotros diremos que su rendimiento decrece negativamente (no olvidemos que menos por menos es más). En definitiva, quién puede temer al equipo transalpino, más conocido como los churris, catorce veces perdedores del mundial, cuyo juego está decreciendo negativamente desde que ha empezado el campeonato.

 

Por si fuera poco, siempre podremos recurrir a trucos para cargar de emotividad el partido. Así, convendría que todos los jugadores salieran al campo con una estampita del Luis Enrique sangrante del 94 (cuando Tasotti le rompió la napia), con un lema impreso: “vamos a ganar por narices”. Por otra parte, si alguien teme la protección vaticana de la que pueda disfrutar Italia, recordemos que Benedicto XVI es alemán y que reza por los germanos. Además, sólo hace falta pensar que Gatusso es una referencia en Italia para convertir a Aragonés en cura y conseguir la protección divina para el equipo.

 

Creo haber diseñado una estrategia infalible. Si aún así nos eliminan, siempre nos quedará el consuelo de culpar al PP, que ha descentrado a los muchachos al celebrar su congreso en el fin de semana de los cuartos de final. Tremenda inoportunidad.”

 

 

09
Jun

¿Por qué no quitamos el gobierno?

En los últimos días, cada vez que escucho a la corte de periodistas (¿lo son?) afín al gobierno me quedo impresionado de lo impotente que puede ser un gobierno ante cualquier situación difícil. Debo afirmar, por otra parte, que esta corte progubernamental no se diferencia en casi nada de la que existió mientras gobernaba el PP de José María Aznar. Unas situaciones, aquella y la de ahora, que me hacer sentirme un tanto apenado por una profesión, la mía, en la que la independencia y la aplicación del mismo sentido crítico hacia todos parece que han perdido terreno en favor de un periodismo militante que a veces sigue a pies juntillas los argumentarios de las jefaturas de prensa de los partidos políticos.

 

Pero no quería hablar del periodismo, sino de las constantes referencias que día sí y día también se hace a la incapacidad del gobierno de influir en la realidad social. En las últimas semanas quién no ha oído razonamientos como estos: “el gobierno no puede hacer nada ante la subida de los precios del petróleo”, “el gobierno no puede influir en los tipos de interés”, “las leyes europeas dejan muy poco margen de maniobra al gobierno”, “el gobierno ya no tiene responsabilidad en la política monetaria”, “hay medidas que no se pueden tomar por la normativa europea”, “el gobierno no puede hacer nada en la crisis crediticia” etc., etc. A este tipo de argumentos, podemos sumar otros que escuchamos muchas veces. Si los anteriores hacía referencia al ámbito de decisión europeo o al funcionamiento de los mercados mundiales, los otros a los que me refiero hacen referencia a las autonomías: “si la ley de dependencia no avanza es porque algunas autonomías no se ponen manos a la obra”, “la sanidad es una competencia cedida”, “la competencia de la educación es de las autonomías”, etc. etc. 

 

Así las cosas, resulta que tenemos un gobierno doblemente capado: o no puede tomar iniciativas por culpa de la UE o depende de las autonomías y, claro, en ese entorno, uno no puede más que pensar que pobre gobierno, qué pena que no pueda hacer casi nada, porque si pudiera… Lo que no entiendo entonces es porqué hay tanto interés por llegar al gobierno, porqué le damos tanta importancia a las lecciones generales, o porqué prestamos tanta atención a lo que dice el presidente o los ministros si son unos pobres maniatados que no pueden hacer casi nada.

 

Mercados malignos que cambian los escenarios, ámbitos europeos que no nos dejan actuar, o gobiernos autonómicos sibilinos de los que dependemos para poner en práctica nuestras políticas, la verdad es que es como para irse. No podemos negar que parte de esos razonamientos responden a la realidad, pero tan cierto como ello es que de un gobierno se espera mucho más que excusas. Por otra parte, ¿por qué cuando las cosas van bien sí que nos ponemos las medallas? Porque si no somos responsables de la desaceleración, ¿por qué entonces sí lo somos del crecimiento o del superávit o del descenso del paro? ¿Por qué si es bueno me lo apunto y si es malo se lo apunto a otros? A lo mejor piensan que somos demencialmente bobos, pero ya está bien de excusas.

 

Entre la tendencia patológica que tienen a disfrazar la realidad con eufemismos y el constate recurso al “ya me gustaría, pero no puedo”, o que acaba por preguntarse uno es si sirve para algo el gobierno de España. Porque, si como parece, no puede hacer casi nada, oye, lo quitamos y eso que nos ahorramos. Es lo que tenemos los bobos, que tenemos un mecanismo de pensamiento asquerosamente simple… como ellos.

15
May

Eyaculación precoz

 

Tiene que haber una medida para todo, un referente que nos haga entender si lo que nos acontece es normal, relativamente normal, relativamente anormal o anormal del todo. Sin esos referentes, vivimos sumidos en la confusión y en la angustia. ¿Cuál es mi condición?   ¿Soy del montón? ¿Mi montón es bueno? ¿Soy un tipo raro? ¿Es lo mío un problema?

 

Muchos debían vivir en esta indefinición hasta que han llegado unos urólogos y han objetivado el término “eyaculación precoz”. Lo que hasta ahora era una sospecha de sí o de no, a partir de ahora se va convertir en algo sometido a un patrón que va a objetivar lo que no eran m´s que puras sensaciones subjetivas. La Asociación de Urología Americana acaba de definir y acotar bien el concepto: hay eyaculación precoz cuando entre la penetración vaginal y la eyaculación pasa menos de un minuto. Así que me veo ahora a montones de tipos que, disimuladamente, van a incorporar un cronómetro a sus relaciones sexuales para saber si son unos eyaculadores precoces o si, por el contrario, entran dentro de la categoría de eyaculadores a secas, aunque tal vez esta expresión no sea la que mejor se adapta a tan húmeda consecuencia.

 

Esa cara de alivio del tipo cuando, tras el éxtasis momentáneo recupera el conocimiento, mira de reojo el cronómetro y comprueba que ha tardado ¡un minuto un segundo! Sí señor, ya no me van a poder acusar en falso, a partir de ahora ya tengo el diploma de eyaculador normal expedido por la Asociación Americana de Urología. Aunque, así las cosas, yo sugeriría que hubiera una autoridad que homologara los records, no vaya a ser que algún tramposo retrase a drede el momento de pulsar la tecla del cronómetro. Por otra parte, ¿a partir de qué instante se puede hablar de penetración en sentido estricto? ¿Cuenta a partir del primer milímetro o centímetro, o acaso se requiere una profundización mayor para homologar la marca? Son matices estos tan importantes que por ello sugiero que todas estas cuestiones se diluciden ante un equipo de jueces y con unos cronometradores como los del los Juegos Olímpicos.

 

Tal vez por la polémica como la arriba descrita, el estudio efectuado añade que, además del tiempo, debe “incapacidad para retrasar la eyaculación en todas o casi todas las penetraciones vaginales, y consecuencias personales negativas para el hombre, como estrés, preocupación, frustración y/o un rechazo ante las relaciones sexuales”. Digo yo que esto, más que un adendo debería el núcleo del asunto, pero reconozcamos que estoy lejos de ser una autoridad en estos temas.

 

Por otra parte, tiene su gracia que el estudio incida sólo en la penetración vaginal. Con el estudio efectuado, los gays estarían libres de eyaculación precoz, lo cual no sé yo si será del todo cierto. Así que tal vez sería conveniente ampliar el tipo de relaciones sexuales contempladas en el estudio, ya que todo el mundo tiene derecho a disponer de su propio patrón de medida.

 

Me ha gustado mucho la frase de Ira D. Sharlip, principal autor de este estudio, que afirma “no hace falta que sufran en silencio”. Peligrosa frase que puede llevar al equívoco. Espero que nadie acabe tratándose la eyaculación precoz a base de Hemoal.

 

08
May

Destino sin control

Nunca imaginó que pudiera perder el control de su destino de una forma tan tonta. Él se casó, inició una vida en común, luego las cosas se torcieron y, creyendo que tenía el control de su vida, decidió separarse. Sin embargo, desconocía que existía un frente que no había previsto, un elemento fuera de control que le situaría en un mundo que nunca imaginó. Logró separarse de su anterior familia, sí, pero acabó metido en una escena sin poder decidir, el asunto se le había ido de las manos.

 

Jaime de Marichalar nunca pensó que al tratar de su separación de la Infanta Elena debería haber previsto que un día se había convertido en figura del Museo de Cera. Cuando fue creado y como no podía ser de otra manera, su lugar estaba entre la familia real española. Pero, claro, te separas, y pones a los responsables del museo en un brete. ¿Qué hacen contigo? Te convierten en velas, te funden y te reciclan en otro personaje (da mal rollo estar hecho de la misma cera que Marichalar), te esconden en un armario… o te trasladan a otra escena. Y esa fue la decisión de los del museo, trasladar a don Jaime y convertirlo en figurante de una escena taurina en la que ve los toros desde detrás de la barrera, sin lanzarse al ruedo. Algún malvado podría haber pensado en convertirlo en toro, pero bien es sabido que más allá de evidentes y nada sutiles referencias a adornos de la testa, cuya pertinencia desconozco, convertir a Marichalar en representante de una raza brava no parecía de lo más adecuado.

 

Así que ahí lo tienen al pobre, contemplando una corrida eterna con El Juli, Enrique Ponce, Jesulín y otro desubicado como él,  Islero, el toro que mató a Manolete, que obviamente no fue lidiado con ese cartel. Puede que Marichalar esté contento, y que prefiera inmortalizarse como personaje en decadencia en semejante escena, pero yo creo que uno debería tener el control de esta situación y exigir que le devuelvan a uno mismo en ceras de diseño que siempre vienen bien en caso de apagón, algo que, a los precios que está la energía, puede pasar en cualquier momento.

 

Cosas como esta hacen que me pregunte en dónde me habrán puesto a mí, no en el museo de cera, sino en no sé que lugar en el que la gente guarde los miles de fotos que me he hecho en estos últimos años con personas que me lo han pedido por la calle, en un restaurante, en el fútbol. Siempre me pregunto qué harán, si me habrán puesto en el álbum pegado a la foto de alguien que me guste o si, por desgracia, ni tan siquiera he sido impreso y me he convertido en un mero archivo de teléfono móvil o en unos cuantos megas de nada. Y lo de las fotos tiene un pase. Pero lo de los autógrafos, ¿qué hará la gente con un autógrafo birrioso que tiene escrito en la servilleta de un bar? Supongo que todos acaban en la papelera y espero que reciclados.

04
May

Sadismo repetitivo

Hay que acabar con este complot que nos quiere volver locos. Un grupo de desalmados se ha puesto de acuerdo para hacernos vivir en una trampa constante para nuestra memoria, intentado que confundamos lo ya vivido con lo por llegar, atacando de tal manera a nuestros cimientos neuronales que nos han instalado en la eterna duda. Esta podría ser una conversación tipo en millones de hogares españoles

 

¿Pero esto no le hemos visto ya?

No sé, yo no me acuerdo

Pues a mi me parece que esto ya lo han puesto, aunque no me acuerdo muy bien de lo que pasaba

Pues ahora que lo dices, algo sí me suena

 

Igual soy yo que me estoy alelando, pero tengo la impresión de que, en el bombardeo audiovisual en el que vivimos, esto mismo le sucede a mucha gente ante el recurso tramposo de las televisiones de inundarnos a repeticiones de capítulos y capítulos de las series. Repiten capítulos de CSI Las Vegas, CSI Miami, CSI Neuva York, House, Anatomía de Grey, Shark, de todas las series españolas… y, como incautos que somos, empezamos a ver los capítulos (¡joder, pero estos no habían roto!) y entonces llega el primer deja-vu (serán cabrones, pero si me parece que es una repetición), pero como la memoria es flaca, crees que sí, que lo has visto, pero no acabas de recordar la trama, y al final sabes que lo has visto y encima acabas preocupado porque cada día tienes menos capacidad para recordar las cosas.

 

Los gobiernos deberían prohibir estas prácticas sádicas contra la población. Hacen esto los del Pentágono en Guantánamo y ninguno dudaríamos en calificar de tortura tan crueles prácticas, pero lo hacen las televisiones contra todos nosotros y no pasa nada. Por lo menos deberían obligarles a poner sobreimpresionado “esto es una repetición. Seguramente usted ya lo habrá visto pero no lo recuerda bien. Estudios médicos indican que sólo por encima del 95% de no recuerdo es patológico. Si es así, hágaselo mirar”.

 

En fin, que nos engatusan con esa pseudoestafa de vendernos varias veces el mismo producto. Deberíamos declarar el mes de lucha contra las repeticiones y apagar todos la tele en cuanto detectemos que nos la cuelan de nuevo, mandándonos SMS si es necesario. ¿Lo organizamos?

18
Abr

Trasvase de palabras

La vida política española produce situaciones muy cercanas al surrealismo. Bien podría ser un guión de los Hermanos Marx lo que está sucediendo en los últimos días con el asunto de llevar agua desde el Ebro a Barcelona. La denominación de asunto no es voluntaria, yo utilizaría normalmente otra palabra, pero el uso de uno u otro vocablo equivale en estos días casi a definir la militancia política de quien lo utiliza.

Estamos enfrentados a un juego absurdo que consiste en que desde las filas socialistas hay que hacer todo tipo de malabarismos para no pronunciar nunca la palabra trasvase (si no es precedida de un “no”), en tanto que desde las filas populares se espera con ansiedad que algún miembro del Gobierno o del PSOE caiga víctima de un acto fallido y diga “trasvase”. Una guerra contra el diccionario que, ciertamente, está alimentando la imaginación de los propios políticos y de los que nos dedicamos a hacer coñas con su teatro del absurdo.

Expresiones como “préstamo del banco público del agua”, “derivación de recursos hídricos”, “decantación de caudales huérfanos”, “tuvase” (versión entubada del trasvase), “movimientos coyunturales de fluídos acuosos”, “acuificación puntual de zonas desecadas”, “humidificación preventiva de sequías potenciales”, etc., son algunas de la expresiones, algunas realmente utilizadas por nuestros políticos y otras inventadas por los maledicentes, para evitar el tabú del trasvase.

Tan ridícula obsesión de unos y otros puede tener su raíz en el debate de investidura. En plena discusión, Zapatero negó haber derogado el Plan Hidrológico Nacional y afirmó que lo único que se había derogado era el trasvase del Ebro. Y, claro, siendo que es agua del Ebro la que irá a Barcelona y que el trasvase está derogado, es evidente que la guardia pretoriana presidencial tiene vetada la palabra trasvase.

A mi me parece bien que vaya agua del Ebro a Barcelona y creo que España necesita un profundo análisis de sus desequilibrios hídricos que debe afrontarse desde la racionalidad y la solidaridad. Sería muy bueno que unos y otros se dejaran de zarandajas, de la defensa desde la trinchera de eslóganes electorales creados para las movilizaciones autonómicas y que nos creyéramos que somos un país en el que todos tenemos derecho al agua desde el uso racional del agua.

Triste espectáculo. Menos mal que esta noche llueve.

14
Abr

¿Vale?

Desde hace algún tiempo, mucha gente que trabaja en medios de comunicación tiene una exasperante tendencia a llenar sus exposiciones con “¿vale?”. Empieza a ser costumbre iniciar la exposición de un tema, para en seco y a continuación añadir: “¿vale?” Entonces y sin que nadie les responda, retoman el relato para, a las pocas frases, repetir el esquema del “¿vale?” y la continuación de lo que están contando. Esta nueva y ridícula moda está especialmente extendida entre quienes intentan hacer humor o algo parecido, de tal forma que una noticia o una anécdota no puede ser contada si no se salpica de unos cuanto “¿vale?” por minuto. La expresión así usada, por otra parte, no acaba de tener mucho sentido. Entiendo que ese vale con tono interrogativo equivale a un “¿de acuerdo?”, pero siendo que te están contando algo sobre lo que tú manejas información y que, por otra parte, se dirigen a un público que no puede responderles, difícilmente cobra sentid

Lo que escribo a continuación, podría ser un ejemplo de la forma de narrar a la que me estoy refiriendo: “desde Australia nos viene una noticia de un hombre que se quedo cuatro días encerrado en el baño de una bolera. Resulta que el hombre va a jugar un domingo por la tarde, ¿vale? (Nadie responde) Pues cuando acaba de jugar le entran ganas de hacer pis y se va al baño, ¿vale? (Siguen sin responder, además que carajo vas a responder si no conoces la noticia). Total que cuando el tío está con el asunto en la mano, llega la hora de cerrar la bolera y no se dan cuenta de que está allí, ¿vale? Pues eso, que cierran. Pero la bolera de ese pueblo sólo abre de jueves a domingo, ¿vale? Resultado, que el tío no tiene móvil… y se queda cuatro días encerrado”. Pos vale. Fernando Ramos, actual colaborador de RNE, es un ejemplo de abuso del “vale narrativo” (por eso lo de la foto). Vamos, que le he oído esta mañana y me he dicho que tenía que escribir sobre esto.

Habría que estudiar a fondo el asunto, pero me atrevería a afirmar que la extensión del uso de esta pregunta que no busca respuesta proviene de los ya cargantes e insoportables monólogos que tanto han proliferado en televisiones y teatros. Ahora todo tiene que empezar con un monólogo (sólo los de Buenafuente merecen para mi la pena) y en el desarrollo de muchos de ellos está el origen del “¿vale?”. Un “¿vale?” que encima es contagioso y que empieza a escucharse ya en bares, oficinas, reuniones de amigos… v’ayase usted a tomar por saco, QUE NO VALE, ¿se entera?

Porque no ando sobrado de tiempo, pero lo de los monólogos daría mucho de sí. El uso de expresiones como “sí, sí, sí…”, “no, no, no…” de forma reiterada para enlazar por las interrupciones de las risas muchas veces compradas del público, el abuso del esquema “taco+silencio” para que la gente no se sabe muy bien arranque a reír sin sentido, son las primeras cosas que se me vienen a la cabeza, pero hay mucha más. Pero ya no os doy más la vara con las cosas que me irritan, ¿vale? Pues si estáis de acuerdo, me lo hacéis saber en los comentarios. Y si no, no vale.

06
Abr

Charlton Heston

Es curioso cómo la misma noticia puede evocar distintos recuerdos según la persona que la recibe. La muerte de Charlton Heston es un ejemplo más de ello. Unos recordarán cuando eran más o menos jóvenes y se entusiasmaron viendo “Ben-Hur”, otros se recordaran acompañados por su pareja el día que fueron a ver “El Planeta de los Simios”, habrá quienes aprovechen para poner a prueba su memoria intentando recitar por orden “Los diez mandamientos”, y que Heston fue Moisés en esa producción y hasta quien relacione los “55 días en Pekín” con los Juegos Olímpicos que se celebrarán este año.

Las sendas del pensamiento son tan variadas que sería muy curioso enfrentar a un grupo amplio de personas a la misma noticia y recopilar el primer pensamiento, la primera idea que les ha venido a la cabeza. Una mezcla interesante de información, recuerdos, sensaciones vividas, compañías, etc., nos enfrentarían a un variado muestrario de respuestas que nos acercarían a la preciosa subjetividad del ser humano.

Volviendo al ejemplo de Heston, la noticia de su muerte me ha trasladado inmediatamente a los tiempos de El Informal. Era un día en el que se había celebrado una convención de la Asociación Nacional del Rifle en la que Heston había hecho una de sus defensas de las armas de fuego. Queríamos tratar el tema en el programa y, en la adjudicación de noticias, le tocó a uno de nuestrios guionistas, Fernando Eiras, enfrentarse al asunto. Fernando optó por una narración surrealista, en la que Charlton Heston nos explicaba porqué le gustaban tanto las armas a través lo importante que eran los tiros en el cine. Búsqueda de imágenes, montaje del video y una sesión de doblaje en la que Florentino y el propio Fernando pusieron las voces, la música y los efectos de sonido.

El video en cuestión, no sólo sirvió para ilustrar esta noticia, sino que abrió un filón ya que, a partir de entonces, muchasnoticias se trataron con Charlton Heston como narrador y analista de las mismas.

Para quienes no lo recuerden, aquí os dejo el video.

06
Mar

Agradecimiento

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Sólo una breve nota para agradecer a todos la acogida que habéis dado al noticiero. Gracias a todos vosotros, en nuestro segundo día de vida aparecemos en el primer lugar de la lista de Top Podcast de iTunes. Pues eso, que gracias. Esperamos que os guste también la tercera entrega que ya está colgada. La podéis ver aquí.

05
Mar

El Noticiero en Mobuzz

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Este post lo tenía que haber subido ayer, pero la jornada fue muy larga después de una noche de dormir poco tras asistir al debate entre Zapatero y Rajoy. Cuando regresé a casa no me quedaban demasiadas fuerzas ni ganas de ponerme a escribir.

Por ese motivo, es probable que muchos de vosotros ya sepáis la noticia cuando la leáis aquí. Ayer inicié una nueva aventura profesional cuyo origen tiene mucho que ver con este medio de los blogs. Todo empezó el 8 de diciembre, cuando David Bartolomé, con que tenía contacto a través de Twitter escribió este post en su blog y creó un grupo en Facebook cuyo nombre era ¡¡Queremos un programa del Capi en la we 2.0!!. A partir de ahí, como cuenta Enrique Dans en su blog, Facebook, Twitter, los mensajes directos y, finalmente, la telefonía móvil, hicieron que a las 24 horas nos sentáramos Enrique, Anil de Melo de Mobuzz.tv y yo mismo para ver si era posible que nos lanzáramos a hacer realidad la propuesta de David. Nos dimos unos días de reflexión, pero todos salimos de ese primer encuentro con la idea de que merecía la pena intentarlo.

Después de las vacaciones de Navidad fue cuando nos pusimos más en serio a desarrollar la idea: se trataba de hacer un informativo de unos ocho minutos de duración, crítico y que utilizara el humor como vehículo para esa crítica. Estábamos de acuerdo en lo que debía ser el programa y ahora se trataba de ponerse manos a la obra. Para mí suponía un paso más en mi presencia en la red, después del blog y de la colaboración con elmundo.es (La Carcajoda y el Hip Hop del Real Madrid) y para Mobuzz era incorporar un nuevo enfoque al noticiero que tenían en antena y que se paró en emisión después de las fiestas. Miriam Reyes, que era su presentadora, se incorporaba de esta forma al nuevo proyecto del Noticiero. Decidimos conservar el nombre, pero eso sí poniendo énfasis en el NO del Noticiero.

El paso siguiente era convencer a Luis Figuerola-Ferretti, siempre reacio a aparecer en televisión, para que se uniera al proyecto. La verdad es que encontramos mucha menos resistencia de la esperada y creo que en parte se debió a que Anil le impresionó muy favorablemente en nuestra primera entrevista. De esta forma teníamos el equipo al completo: Miriam, Luis y yo. Sólo quedaba recibir el apoyo del equipo técnico de Mobuzz.

Los meses de enero y febrero yo los tenía bastante llenos de compromisos, de tal forma que decidimos que el lanzamiento sería el día 4 de marzo. Las dos semanas anteriores al mismo fueron las claves para el desarrollo y prueba de fórmulas, realización de pilotos, diseño gráfico, etc., lo que además coincidió con unas obras de acondicionamiento del estudio de Mobuzz. Para facilitar las cosas, ya se sabe.

La dinámica de trabajo empieza sobre las 9.30, momento en el que Miriam y yo hablamos de los contenidos del programa, de las imágenes que nos hacen falta y demás. Después de grabar y editar las Carcajodas, me voy para Mobuzz, donde llego sobre las once menos algo, me reúno con Miriam, acabamos de fijar la escaleta, y entonces me pongo con el premontaje de los videos para doblaje. Cuando llega Luis los doblamos y una vez hemos acabado, nos ponemos en manos de Martín Milone para la grabación en plató. Miriam y yo presentamos y Luis hace alguno de sus personajes en croma. También falseamos llamadas telefónicas (si es un personaje mío tengo que salir de imagen) y en unos veinte minutos acabamos la grabación. A partir de ahí, el producto queda en manos de Martín, que se lanza a realizar todo el trabajo de edición. Si todo va bien, entre 13.30 y 14.00 (instante en el que empieza la edición) tenemos que haber terminado para no entorpecer el desarrollo del resto de los shows de Mobuzz. Cuando tengamos nuestra velocidad de crucero alcanzada esperamos que el show esté colgado a las cuatro de la tarde.

Ayer fue la fiesta de presentación (ver la crónica del Duende de la Radio), en la que pudimos compartir nuestras ilusiones con amigos y profesionales de internet, la publicidad… Espero que el resultado de este trabajo os guste. Nosotros estamos poniendo todo nuestro cariño en ello. Además, Mobuzz estrena también programa de cotilleo: El Punto Gilton.

Para acceder directamente al programa, sólo tenéis que hacer click aquí.