01
Nov
07

Quiero fórmulas clásicas

img_1399.jpg

Después de un par de días un poco liado con la nueva colaboración con elmundo.es, la Carcajoda, y también con el Hip Hop del Real Madrid, hoy dispongo de tiempo para recuperar mi costumbre de escribir un comentario diario. La inspiración me ha venido leyendo el Catalejo, donde comentan el caso del blog me faltan letras, una iniciativa de Abel, quien comprobó que en las letras de la sopa de Pastas Gallo no estaban todas las del abecedario y se decidió a comunicárselo a la compañía. El resultado ha sido interesante, por cuanto Pastas Gallo ha sabido aprovechar una oportunidad para demostrar, primero, que las compañías pueden manejar el sentido del humor y, segundo, que pueden responder a iniciativas que les vengan de sus clientes, ya que han decidido que van a incorporar las letras que Abel vio que no existían y que, en un esfuerzo adicional, añadirán nuestra querida ñ (estoy dejando un poco olvidado el ñiccionario) y la @ de nuestros correos, perdón, de nuestros amores.

La aventura bloguera de Abel, me ha llevado directamente a una decepción que viví ayer relacionada con una de esas sensaciones placenteras asociadas a un producto que compras de vez en cuando y que te gusta. Se trata de los Filipinos, esos aritos recubiertos de chocolate que comía muy de vez en cuando, pero de los que me podía comer un paquete entero si no frenaba a tiempo. Pues bien, bajo mi punto de vista, l’han cagao. Siento la expresión, pero me parece de los más ilustrativo.

Como podéis ver en la foto, ahora el envase contiene una llamada en la que pone “+ sabor, masa mejorada”. Pues bien, no sé si habrá más sabor, ya que ignoro en qué unidad se mide, pero lo que yo tengo claro es que el sabor es peor y que esa presunta masa mejorada no es más que una segundona que quiere ocupar el puesto de una masa más compacta que la de ahora y, al menos para mi, mucho mejor.

img_1400.jpg

Supongo que los de… espera que busco quién lo fabrica, aquí pone Kraft Food Galletas, S.A., aunque pone también Artiach, y en la página web veo Nabisco Iberia, S.L.U… bueno, que da igual, que supongo que la empresa habrá hecho sus investigaciones y pensarán que era bueno cambiar la fórmula, pero que sepan que han perdido un cliente, porque a mi estos Filipinos NO ME GUSTAN.

No son los únicos. Hace ya algunos años otro de mis vicios favoritos cuando, después de cenar, me dejaba caer frente a la tele, era acompañar con chocolate negro unas magdalenitas de La Bella Easo. ¿Pues no les dio también por cambiar la fórmula? Me quedé huérfano de magdalenas y, de hecho, a día de hoy, mi vida es un penar de en busca de un sabor de magdalena estable que me acompañe en mis días, porque encuentro algunas que me gustan, sí, pero son de tipo artesano y, o no recuerdo dónde las he comprado, o, si lo recuerdo, nunca me viene bien ir a por un cargamento. En el caso de las magdalenas, fue tal el shock familiar por el quiebro que suponía a nuestro ceremonial, que escribimos a La Bella Easo, dándoles nuestra opinión en contra del cambio realizado. Muy buen trato, excelente respuesta, incluso paquete de productos que nos regalaron, pero lo importante, lo de dejar la fórmula como estaba, ni puñetero caso.

Que manía tienen de cambiar las cosas. Supongo que tendrá que ver con que a las nuevas generaciones. Igual que se les alarga el dedo gordo para jugar a las consolas, tal vez se les ha alterado el paladar con las cosas que ahora degluten. Deben cambiar las fórmulas para adaptarse a los gustos de los nuevos tiempos, pero ante eso debo alegar que Nicolás, mi hijo, también se ha manifestado en contra de los nuevos Filipinos, después de una cata realizada mientras escribo esto. Y, en cualquier caso, por respeto a los que durante décadas hemos alimentado su cuenta de resultados, EXIJO LOS FILIPINOS CLÁSICOS Y LAS MAGDALENAS DE LA BELLA EASO DE TODA LA VIDA. Grito, sí, aunque sé que no harán caso, pero os convoco a todos a a un ejercicio de solidaridad conmigo si sois de los marginados filipinos o magdaleneros. Y se me olvidan un montón.

Así que creemos el Club de los Defraudados por los Cambios de las Formulaciones. La inscripción está abierta en los comentarios.


35 Responses to “Quiero fórmulas clásicas”


  1. 1 DkT
    Jueves, 1 noviembre, 2007 en 2:20 pm

    Estoy contigo, Javier. No tanto por los filipinos nuevos que aún no he probado – ¡¿en serio ahora la masa es menos compacta!? – sino por desilusiones similares.

    La primera fue con los caramelos Sugus. Cambiaron sabores, aparecieron nuevos – ¿cereza? -, pero el cambio fue claramente a peor… tanto que hace años que ni los pruebo. Más recientemente viene pasando algo parecido con el surtido de Cuétara…. y lo peor es que parece que se dan cuenta que los cambios no funcionan, porque van cambiándolo cada X meses, añadiendo cada vez alguna variedad peor que aquella a la que han decidido sustituir… lástima que no se darán cuenta de que la solución está en volver la vista atrás…

  2. Jueves, 1 noviembre, 2007 en 6:09 pm

    ¡La Bella Easoooooo! A mí me pasó lo mismooooo. Tampoco he podido encontrar, hasta la fecha, un sabor que se les aproxime. Tanto es así que “me dejé” las magdalenas.
    😛

  3. 3 José Ramón
    Jueves, 1 noviembre, 2007 en 8:00 pm

    Estoy contigo, Capi, aunque yo nunca he sido de Filipinos. Pero con otras marcas y productos me ha pasado eso mismo.
    Me acuerdo ahora de que cuando yo era niño había en Madrid unas magdalenas grandes y alargadas que se llamaban “valencianas”. En los bares compartían protagonismo con los “mojicones”. Pues hace años que han desaparecido. No sé por qué. Los mojicones han desaparecido por completo y para siempre. Las valencianas se siguen haciendo, ya no para bares, sino para consumo doméstico, pequeñitas y con un sabor completamente distinto. ¿Por qué?
    Hace dos veranos estuve con mi familia en Valencia, y busqué valencianas en las mejores pastelerías. No las conocían. Me imagino que es como si buscara ensaladilla rusa o filetes rusos en Moscú.
    En lo de los sugus de cereza estoy completamente de acuerdo con DkT. Qué horror. Con lo buenos que estaban los de siempre.
    (Y un ruego a Colacao: Los colacaístas de mi casa de toda la vida sabemos convivir con los grumos y la mala disolución de su producto, y nos gusta así. ¡No lo mejoren! Hagan todas las fórmulas alternativas que quieran, pero no nos quiten la de siempre. Nos gusta la espumilla).

  4. 4 Alienlove
    Jueves, 1 noviembre, 2007 en 8:34 pm

    a mi me pasó lo mismo con las galletas Tosta Rica, comiendolas desde pequeño, por dentras eran diferentes de las otras no tenian el mismo “molde” que usan para las tostadas normales.
    Bien. hace 2 o 3 años, empezaron a usar ese molde maligno que le da una parte de atras más “elaborada” pero ahora son mas duras (y no no soy tan viejo como para no tener fuerza en la dentadura) y ya no me hace tantas ganas comerlas :S Pero las compro por que son el mejor sucedaneo.

    Lo gracioso es que hace unos meses, compre un paquete y magicamente eran del molde antiguo!! Me alegré al pensar que habian recapacitado y habian vuelto atrás, pero al comprar el siguiente paquete…. la misma mierda.

    el Colacao nunca me ha gustado, pero con el Nesquick hace un par de años tambien cambíó, ya se que es mucho mas suave que el colacao, pero es que ahora aunque pongas 20 cucharadas, la leche sigue pálida :S cosa que antes no pasaba, quedaba color chocolate

  5. 5 Esther
    Jueves, 1 noviembre, 2007 en 9:04 pm

    ¡mmmmm que ricos los grumos de cacao……….! A mí también me gustan.
    Hay algo que también sienta muy mal y es cuando te cambian el formato de una colección de libros que estás haciendo. A la mitad de la colección, empiezan a reeditar los títulos ya publicados en un formato más bonito (caro)… y mira tú por dónde, de cada libro sacan dos… Ahora me encuentro con media colección en un formato, y si quiero seguir la saga me toca comprar el otro: más caro, que ocupa más y que no tiene nada que ver con los otros trece que ya tengo.

  6. Jueves, 1 noviembre, 2007 en 9:52 pm

    Esto me recuerda a esa frase que dice que “Desde que se inventaron la cafetera express y el bidé, ni el café sabe a café ni el #### sabe a ####” (omito las letras porque estoy escribiendo en horario infantil)… 😀

  7. Jueves, 1 noviembre, 2007 en 10:35 pm

    De acuerdo con todos, añado a la lista:

    1-La pasta de dientes closeup verde…dificil de encontrar, no se que pasa
    2-El avecrem en pastilla, han cambiado la formula
    3-De parte de mi chico: el desodorante Wiliam export en rolon, han puesto “ice blu”, han cambiado la formula y ya no es desodorante….
    Saludos

  8. Jueves, 1 noviembre, 2007 en 11:36 pm

    Pues me partes el alma con los filipinos. Uno vive emigrado en Inglaterra, y la gran alegría de volver a casa no es ver a la familia sino comer. Comer potajes, que es lo que echo en falta yo aquí. Lentejas, garbanzos, fréjoles, fabas… Eso afortunadamente no me fallará, pero después viene la parte de la comida industrial, que es un ansia que uno calma después de tres o cuatro días a base de legumbres. Yo tengo dos placeres reprimidos de los que me desquito sistemáticamente en el cuarto o quinto día después de mi regreso:

    1.- Los Fritos, Fritos, Fritos. Fritos de maíz. El sabor auténtico de puro maíz. Mira que venden aquí mierda en bolsitas (alias snaks). Pues ya hace años que desistí de la búsqueda de los Fritos. En España a los fritos les han cambiado el envoltorio ya varias veces, pero de momento el contenido de la bolsa sigue siendo el mismo.

    2- Lo Filipinos. Me pareció una idea muy simpática esa de vender “agujeros de Filipinos”, y pensé en su momento que muy bien por el fabricante que había conseguido desarollar la marca sin “joder la marrana” (yo ya escribo en horario de adultos). Lo que no me podía imaginar era que seguirían “innovando”.

    Y me dices que aquella galleta compacta que te obligaba a beber a cada dos galletas para ayudarte a tragar, ya no es lo que era. ¡Pues qué mierda!

    Las excursiones al monte ya nunca serán las mismas…

  9. 9 dentilla
    Viernes, 2 noviembre, 2007 en 12:06 am

    Jose Ramon, las valencianas existen al ladido de las madalenas de toa la vida
    Exijo es sabor de las Crititas, aysss, que aceitosas y saladitas eran, ¿sera politicamente incorrecto tanta abundancia de aceites y sales? como ahora prima lo light, quien sabe……

  10. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 1:23 am

    Veo que la asociación puede tener sentido, son muchos los cambios de fórmula que nos han dejado huérfanos de sabores, uno de los rincones imborrables de los recuerdos

  11. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 2:32 am

    Esto de los cambios de las fórmulas me recuerda a los anuncios de detergentes… (no, no me lo como, osea que no es cuestión de sabor).

    Cada 3 meses sacan un detergente con “nueva fórmula” que limpia más que la anterior y si te descuidas te lleva al futuro mientras haces la colada. Pero resulta que la fórmula anterior, es decir, la que limpia menos que la nueva, sigue estando en los supermercados a la venta como la mejor… justo al lado de la nueva revolucionaria y “mejor”.

    En fin, que parece que nos estén estafando día a día porque compremos la que compremos, en tres meses sacan una nueva que es mil veces mejor, y entonces te preguntas… ¿osea que las promesas de antes no eran ciertas porque este si que es el mejor detergente?.

    Y lo mismo pasa con la pasta de dientes…

  12. 12 Esther
    Viernes, 2 noviembre, 2007 en 10:57 am

    ¿Y los yogures? Primero eran los de sabores (sin más), luego llegaron los que tenían trozos de frutas y te lo vendían como lo más innovador y delicioso. Hace un par de años vi un anuncio de un “nuevo yogur de frutas” sin molestos trozos… (vamos, los de toda la vida) En algunos productos hacen las fórmulas cíclicas. Una vez te has acostumbrado a algo, vienen vendiéndote lo anterior como si fuera nuevo.

  13. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 11:33 am

    Exijo que Pepsico Inc. deje de tratarnos como un país europeo, y vuelva a poner a la venta la Mirinda, en sus 3 sabores para países en vías de desarrollo: Mandarina, banana y uva. Es inadmisible que tengamos que ir al cono sur para tomar una mirinda. Incluso si alguien está dispuesto a organizar una organización de importación paralela, me apunto. El éxito estaría asegurado, ninguno de los treinta/cuarentañeros consultados se explica porqué la han retirado del mercado, con lo buena que está.

  14. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 1:35 pm

    Este post me ha hecho mucha gracia. De los Filipinos no puedo opinar porque no me gustan, pero sí me pasó algo parecido con las Magdalenas Easo, que las comía de pequeña y ahora no saben igual. Y lo mismo con el Cola-Cao, adoro los grumitos y que la leche quede color chocolate…

    En cuanto a los Sugus que algunos habéis comentado, durante la época de fallas y Copa de la América trabajé en una tienda de dulces y regalos y los clientes se quejaba de los Sugus porque no eran los de toda la vida. La encargada de la tienda me contó que la empresa que los fabricaba quebró y que para paliar su desaparición otra empresa decidió seguir fabricándolos y claro, la fórmula no era igual que la anterior.

  15. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 2:40 pm

    Hola, yo tengo una pequeña fabrica familiar de Dulces Artesanos, y entre otras cosas hacemos magdalenas artesanas, de las de siempre. Somos de Malaga, asi que no te pilla ien para conseguirlas pero en unos dias vamos a poner en marcha la venta online de nuestros productos artesanos. Si quieres te aviso cuando este funcionando. La idea es que internet nos sirva a los pequeños fabricantes que aun hacemos productos artesanos a llegar a mas gente. Porque los supermercaos se estan cargando las iendas tradicionales. La web es http://www.elcobertizo.com . Un saldo.

  16. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 2:41 pm

    Queria decir un saludo,al final de mi comentario anterior.

  17. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 2:49 pm

    Precisamente ese tipo de publicidad aunque sea residual tiene como finalidad la atención del cliente, una empresa clásica es una empresa con fecha de caducidad.

    Un abrazo.

  18. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 3:40 pm

    Hola vuelvo a ser Javier de http://www.elcobertizo.com. Queria tambien “defender” un poco a la “bella easo” o similares. No tienen mas remedio que cambiar sus formulas, esto es porque cada vez el mercado lo tienen solo unas pocas cadenas de distribucion, Mrcadona, Eroski, Carrefour, Alcampo y pocas mas. Ellas son las ue exigen un producto mas barato sea como sea, para asi ellos ganar mas. El fabricate como la Bella Easo no tiene mas remedio que reducir costes. Asi san productos quimicos en lugar de huevos, grasas en vez de aceite de girasol etc… sino no pueden venderles a los grandes que tienen el mercado entero. Ademas consumidores miramos con lupa los precios y nos parece una locura pagar 3 Euros por medio kilo de magdalenas, no es caro, si os poneis a calcular los ingredientes si fueran los tradicionales, ( los inredientes deben suponer solo un 25-30 % del precio, porque luego hay que sumar los sueldos, que paecen baratos pero si una persona cobra 1000€ a la empresa en realidad entre seguros sociales, pagas etc, le cuesta mas de 1500 €, eso tiene que ir en el precio, el envase, los gastos de luz – gasoil – administracion – mantenimiento…) y luego el coste de distribucion ( el mas alto, los super ganan mucho y ademas te exigen ofertas de 3×2 etc, que las paga el fabricante …) si lo calculas veras que la unica manera de poder distribuir a los grandes, y que asi tu la puedas comprar cerca de tu casa ,en tu supermercadona etc.. es cAMBIAR LA FORMULA por ingredientes quimicos, mecanizar todo el proceso para que la produccion por empleado sea mayor, y echarle conservantes… no tienen mas remedio, sino no pueden vender y tienen que despedir a la gente, ej la Bimbo va a despedir a 400 ). Como decia nos arece caro 2,5 – 3 Euros por medio kilo de autenticas magdalenas. Pero en cambio si nos parece bien 5 €por una copa o 4 €por una hamburguesa de no sabemos que carne. No podemos quejarnos tenemos lo que nos merecemos.
    Nosotros fabricamos productos de calidad con los ingredientes de siempre y por eso no nos compra ni mercadona, ni carrefour ni caprabo… porque te dicen : Pues aqui tengo otras as baratas y mientras se llamen magdalenas y sean baratas compramos esas… Y asi nos va… cada vez cierran mas tiendas y cuesta mas vender la calidad.

  19. Viernes, 2 noviembre, 2007 en 4:42 pm

    A mi algo que me ha decepcionado mucho es el cambio en la forma de hacer las chucherías (de pequeño me encantaban y no es que sea muy viejo, pasando de cerca la mayoria de edad :P).

    La calidad de las chucherías es mucho peor, algunas parecen como plastico, el sabor no es el mismo que el de antaño, eso sí, son algo más grandes, pero lo que ganan en tamaño, lo pierden en calidad. Desde que cambiaron la forma de hacerlas, ya no me como tantas…

    A los Filipinos también soy aficionado, pero no se… quizas no haya probado la formula antigua porque de vez en cuando entre mi hermano pequeño y yo nos zampamos un paquete, pero yo no encuentro la diferencia…

    @itaka40: dale la razon a tu chico, esos “desodorantes” son un asco

  20. 23 oixiberua
    Viernes, 2 noviembre, 2007 en 5:14 pm

    La orfandad de sabores viene suscitada por el encarecimiento de las materias primas,y es por ello, que las grandes empresas productoras, intentan sustituir aquellos productos básicos que usaban en la elaboración original de sus productos, por otros que están gestados en laboratorios, para que después de la aleación de estos nuevos pseudoproductos básicos, en su resultado final,puedan parecerse y ofrecerse al consumidor en parecidas condiciones a las que tuvo y ofreció el producto original; cuestión esta que nunca logran. Yo lo llamo de otra manera: “Abaratar los costes para obtener mayores beneficios”.

    Y es que leído este post,y aprovechando que tenía que hacer algunos encargos, me acerqué al “super” que está al lado de casa, y ya que donde hay confianza da asco, le comenté al encargado del mismo lo que acababa de leer. Él no tenía mucho conocimiento del asunto,aunque se solidarizaba con lo aquí expresado, pues lo suyo es vender; y le pedí permiso para curiosear, por si encontraba magdalenas La Bella Easo, el Cola-Cao de toda la vida, y esas cosas que nos han dejado gratos recuerdos degustativos. Y encontré magdalenas varias y de la Bella Easo, cola-cao, sugus… y por casualidad me entretuve leyendo la composición de un paquete de galletas, que su marca no nombraré por motivos obvios. Impresionante documento.

    Grasa vegetal parcialmente hidrogenada. O sea que han sido manipuladas, creo yo.
    Antioxidante E-320. Elemento desconocido para el pueblo llano.
    Almidón de trigo. Si no me equivoco un producto original, el trigo, que es manipulado.
    Suero de leche en polvo. Otro producto fantasma. Las vacas de nuestra casa hacían polvo solamente cuando corrían por los prados en época de secano.
    Dextrosa. Elemento desconocido para el pueblo llano.
    Nata en polvo. Me remito a las vacas nuevamente. Que manjar era el coger un cacho de pan y untarlo con la nata bien fresca. Hummmmm. Hoy en día como no tengas vacas en casa, complicado creo que está obtener nata de las leches que venden en el “super”.
    Huevo en polvo. Más de lo mismo. Ahora vacas no tenemos pero sí algunas gallinas; y el único polvo que le saco a los huevos es el que haya podido coger la cáscara por la hierba y la paja que ponemos en los ponederos.
    Sal,gasificantes,bicarbonatos varios,emulgente,colorantes más de uno,y más ácidos.
    Pues eso que los que tenemos paladar fino y añoramos las cosas echas en su origen y con su originalidad, nos vemos abocados a soñar con lo que fue y con lo que nos gustaría que fuera, y está visto que la globalización comercial nos está quitando estos pequeños placeres.

    A cuenta de los sugus. Yo vivo en la ciudad donde se hacían los sugus. Y no solamente sugus. Chocolate también. Era un placer goloso el pasear por los alrededores de la fábrica los días de cocción. Según la demanda, unas veces el aroma del chocolate y otras el de los sugus, impregnaba la atmósfera del barrio de un olor goloso.Creo que era el único olor que había en el barrio, que en vez de contaminar,alimentaba. La globalización del mercado de las multinacionales, los expedientes de crisis forzados para deshacerse de los trabajadores,y en el caso que nos ocupa, una especulación de terrenos para construir viviendas, pusieron fin a la era de los sugus. Y ahora sólo nos queda añorarlos, igual que añoramos otras muchas más cosas que la globalización nos está quitando. Un saludo.

  21. 24 José Ramón
    Viernes, 2 noviembre, 2007 en 6:33 pm

    Oixiberua, al final llegamos siempre a lo mismo. En esta España nuestra todo acaba siendo terreno recalificado para hacer viviendas.
    Menos mal que yo sí creo en Darwin, y estoy seguro de que nuestros tataranietos habrán desarrollado un sistema digestivo capaz de metabolizar el ladrillo y el hormigón, porque va a ser lo único que les quede para comer.

  22. 25 santaklaus
    Viernes, 2 noviembre, 2007 en 8:38 pm

    Chiquilín sigue con las mismas galletas, pero no encuentro por ninguna parte las “pastillas de leche de burra” de hace 30 años.

  23. 26 Carlos
    Viernes, 2 noviembre, 2007 en 9:01 pm

    Totalmente de acuerdo con el comentario de los Sugus.
    ¿Y qué fue de la marca “Crecs”? No sé si seguirá existiendo, pero recuerdo con añoranza uno de sus productos: los “Ganchitos”, unos gusanitos gordos con sabor a queso. Eso sí, eran los más grasientos del mundo y cuando te los comías tenías que lavarte las manos tres veces y aún así las seguías teniendo naranjas. Qué tiempos.

  24. 27 Yockeré
    Viernes, 2 noviembre, 2007 en 9:58 pm

    Bueno pues estoy totalmente de acuerdo en la nefasta política de cambiar las fórmulas, quien no ha visto aquello de: nueva fórmula, mejoradas pero con el sabor de siempre!! y una mierda.
    Me adhiero a lo de las magdalenitas y añado los donuts bombón, después de sucesivos cambios de fórmula, que si menor calorias que no se que, los actuales son una basura; resultan secos e insípidos.

    Unsaludo

  25. 28 Sita K
    Sábado, 3 noviembre, 2007 en 11:21 am

    ¡Qué envidia me das…! Cómo me gustaría poder denunciar el cambio de sabor de una magdalena, una ensaimada, un croisant, un trocito de chocolate, un donuts…¡Ooohhhhgggggg!(como diría Homer)Mis remordimientos me obligan a limitar mis denuncias a los yogures desnatados, han cambiado su textura en todas las marcas en general desde que Danone se lanzara al cambio de nombre-cambio de fórmula, todos han seguido como borreguitos, y ahora te comes un yogur desnatado porque eso pone en el envase, pero es una experiencia altamente desagradable por su textura de pegamento líquido (puag). Creo que esta noche cuando me siente delante de la tele me voy a lanzar a por el chocolate negro y haré oídos sordos a los gritos horrorizados de mis pantalones desde el armario que, conociendo su futuro paso al banquillo de los suplentes (el cajón de los “estos para cuando recupere mi tipín”) donde están ya tan apretujados que voy a tener que ir pensando en comprarme otro armario…

  26. 29 Macu
    Sábado, 3 noviembre, 2007 en 11:44 am

    Acabo de descubrir los nuevos Pictolines. Me he tomado uno y lo he tenido que tirar. O los recuerdos son engañosos o lo han cambiado y empeorado.

  27. Sábado, 3 noviembre, 2007 en 3:25 pm

    A mí “me cambiaron” las patatas Pringles. Sí, lo sé, no son un producto patrio. Sí, lo sé, están cargadas de aditivos sintéticos. Sí, también sé que las fabrica Procter & Gamble, multinacional de la industria química que fabrica cosas tan variopintas como detergentes Ariel, el Fairy o la comida para perros Eukanuba (da que pensar).

    Pero ESTABAN BUENAS. Eran adictivas, y estaban buenas. Pero hace unos meses sacaron una “nueva fórmula” que hizo que perdieran el sabor, y los potitos de 50g pasaran a pesar 43. O sea, un timo. Ya no es lo que eran. ANTES MOLABAN.

    Por cierto, un amigo mío envió una carta a Panrico para que volvieran a sacar los Donettes nevados. Pero nada de nada. El tendero de al lado de mi universidad nos dijo que Panrico la había comprado un holding de estos de empresas extranjeras para dividirlo y venderlo. Los depredadores de empresas no reparan en que no se compran y venden empresas, también se juega con los gustos, los recuerdos, e incluso los sentimientos de nosotros los pobres consumidores. Aish.

  28. Lunes, 5 noviembre, 2007 en 12:07 am

    Mientras sobrevivan las Pantera Rosa…

  29. 32 Macu
    Lunes, 5 noviembre, 2007 en 12:57 pm

    El otro día vi un anuncio de los donut bombón mejorados, ¿me atreveré a probarlos o seguiré con los “caseros” que hacen en las confiterías?

  30. 33 maria
    Sábado, 17 octubre, 2009 en 2:36 am

    Se que puede parecer una estupidez, pero desde que pienso en quedarme embarazada no hago mas que recordar los ganchitos… los de crecs de toda la vida, pero no los del paquete blanco, los anteriores hipernaranjas e hiperbuenos.
    El caso es que los he buscado por todas partes, tengo su sabor metido en el paladar… y ya no estan, no se fabrican.
    Como voy a llevar un embarazo si solo de pensar en ellos ya tengo antojo???. Necesito mis ganchitos o mi hijo va a salir naranja.

  31. 34 maria
    Sábado, 17 octubre, 2009 en 2:43 am

    Mis imprescindibles.

    Ganchitos- ya no estan
    Bocabits sabor pizza – ya no estan.
    Popeye – Ya no está
    Superchoc (el de la lengua de chocolate) – Ya no esta.
    Pantera rosa – aun activa!!
    Kit kat – formula mejorada… a mi ya no me gusta
    Ferrero rocher – sigue ok
    Buitoni, pesto a la siciliana – existe pero no lo encuentro en ninguna tienda
    Soy de gustos raros o es que no compro lo suficiente?????


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Sígueme en Twitter

Páginas

noviembre 2007
L M X J V S D
« Oct   Dic »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Suscripción

Suscripción por email

Comentarios recientes

Juliana en Odio el calor
Future en Mamma mía
lola en LUIS, LOS ZAPATOS Y EL BU…
Goomer35 en LUIS, LOS ZAPATOS Y EL BU…
Fabian en Odio el calor

Visitas desde el inicio

  • 546,696 Gracias a todos

a

Estadísticas

website stats

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Twitter

Error: Twitter no responde. Por favor, espera unos minutos y actualiza esta página.


A %d blogueros les gusta esto: