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May
08

Prepararse para lo peor

Quitarle importancia a lo que sucede es una conducta muy habitual en el ser humano. No, no es tan grave. En realidad es menos de lo que parece. Va a pasar y todo volverá a ser como antes… Quién no se ha refugiado en ese pensamiento alguna vez, quién no lo ha comprobado en gente que conoce. Esa tentación de caminar por la vida esquivando la realidad es muy humana y se puede enocntrar en casi todos los ámbitos de la vida: las relaciones personales, la sunción de una enfermedad, la situación laboral…

En los últimos tiempos, tengo la sensación de que nuestro gobierno está trasladando al debate público este tipo de conducta. “No es crisis, es desaceleración” fue una constante reiteración del Presidente del Gobierno en el programa “59 segundos” al que acudió este lunes. Seguimos creciendo, menos, pero seguimos creciendo, la inflación va a bajar ya (el presidente profeta vio cumplida al día siguiente su previsión –un mes no marca tendencia-), estamos preparados para afrontar el bache porque lo hemos hecho muy bien… son frases que recordarán todos los que vieran el debate.

A mi este tipo de conducta por parte de quienes nos gobiernan me resulta especialmente intranquilizante. Es verdad que la economía sigue creciendo (recomiendo la lectura del post de Marc Vidal) y que, probablemente, no podamos hablar de recesión en términos técnicos. Pero, ¿de verdad es tan importante ese matiz técnico?. Con menor crecimiento, subidas importantes en las cifras del paro, una inflación que todavía se sitúa por encima del 4%, restricciones crediticias, unas cuentas públicas que empiezan a sentir el impacto de lo que sucede, un sector exterior que sigue siendo altamente deficitario… con todo ese panorama, ¿lo importante es el matiz técnico?

Al margen de los datos, sean un poco mejores o un poco peores, para mi lo sustancial de esta situación es que ha puesto patas arriba el modelo de crecimiento español, que tenía un pilar fundamental, el sector de a construcción, que ha empezado a dar síntomas de debilidad estructural y compromete la estabilidad del edificio. Los datos de venta de vivienda que hemos conocido en los últimos días o las suspensiones de empresas del sector inmobiliario nos pintan un panorama nada halagüeño del motor principal de nuestra economía. La enorme cantidad de industrias que dependen del sector de la construcción están también notando esos efectos y, si el panorama no se aclara pronto, muy probablemente en frenazo será tan brusco que, si no disponemos de ABS, que nos puede hacer perder la dirección. Eso no es coyuntura, es estructura y lo estructural es más difícil de enmendar que lo coyuntural.

Nuestro mercado de la vivienda es más rígido que otros y da la impresión de que todavía no se ha dado el ajuste de precios necesario para encontrar un punto de inflexión de la situación. Es evidente que los compradores están en la actitud de esperar a que eso suceda y, cuanto más lenta sea la caída de precios, más tardará en recuperar la marcha el motor. Y eso si el sector financiero vuelve a poner recursos en el mercado para los compradores. Por otra parte, nos podemos encontrar con la perversa situación de que dentro de un tiempo haya gente pagando una hipoteca por un piso cuyo valor de mercado sea inferior al de esa hipoteca. Una situación que esperemos no llegue a producirse, pero que con la brutal escaladas de precios que hemos vivido, no sería nada inimaginable para los últimos que metieron el piso en su carro de la compra.

Lo que yo le pido al gobierno es que trabaje no con el voluntarismo del “esto va a pasar pronto”, sino con la peor hipótesis de las que manejan. Siempre me ha parecido que si uno empieza a prepararse para afrontar la peor hipótesis consigue un doble efecto: que no le cojan a contrapié si luego ese escenario se confirma y, seguramente, con las medidas que se vayan tomando, conseguir que esa hipótesis no llegue a cumplirse. Trabajemos pensando en lo peor y seguramente acabaremos mucho mejor.

Desde luego, mi deseo es que el Gobierno tenga razón y las cosas vayan razonablemente bien. Pero me encontraría más tranquilo si nos estuviéramos preparando para que vayan simplemente mal. Y me da la impresión de que no. Para acabar, os quiero dejar con dos piezas maravillosas de teoría económica. La primera es del Presidente Zapatero.

Realmente es fantástico el argumento: crece e paro por la cantidad de gente que tiene ganas de trabajar en una economía tan genial como la nuestra. La siguiente pieza tiene como protagonista al vicepresidente Solbes, cuando le preguntaron sobre los datos que dio Almunia y que daban un crecimiento menor en una décima al que prevé el gobierno.

En fin, que tendremos que repasar las matemáticas. Os recomiendo ver El Noticiero del martes, en parte dedicado a este tema.


22 Responses to “Prepararse para lo peor”


  1. 1 José Ramón
    Jueves, 1 mayo, 2008 en 12:08 pm

    Tu teoría, que comparto, me recuerda la definición de pesimista. Un pesimista es un optimista pero bien informado. Hay que estar bien informado, ser pesimista, para poder buscar alguna solución.
    Repitamos, con el tono de Florentino Fernández: “La cosa está mu mala”.

  2. Jueves, 1 mayo, 2008 en 1:24 pm

    Despues de ver 59 segundos, el noticiero,… no dejo de pensar que tienes toda la razón del mundo. Y que parece que el gobierno nos considera algo tontos e ingenuos, o eso, o que piensa que somos tan borregos que no sabemos ni sumar 2+2… Lo malo es que no parece que su propio plan de los 400 euros sirva de mucho…http://www.expansion.com/edicion/exp/economia_y_politica/economia/es/desarrollo/1118307.html…hasta el Banco de España confirma algo que ya se intuía…El gobierno no tiene ningún plan para esta crisis….

  3. 3 Sonia
    Jueves, 1 mayo, 2008 en 3:43 pm

    Estoy totalmente deacuerdo con todo lo que expones. Si la situación no se analiza desde una óptica real, por muy negativa que esta sea, no es posible encontrar soluciones. Los políticos tienden a minimizar los problemas en su visión de un pueblo infantil o idiota que, según ellos creen, así es más fácil de manipular. Ser positivo no ha de signigicar necesariamente ser optimista. Prefiero arreglar las cosas desde un un pesimismo que no distorsione la realidad, sino que de forma positiva, las transforme en un futuro con esperanza. Besos para ti y saludos a todos.

  4. 4 daniel
    Jueves, 1 mayo, 2008 en 4:03 pm

    Las cosas están mal, muy mal…donde vivo, Alicante, cierran inmobiliarias todas las semanas, el consumo en supermercados y servicios decrece…Una idea sería convertirnos en paraíso fiscal, disputarle la supremacía a Suiza y a Mónaco. Con Sol y money-money seríamos imbatibles. Saluti per tutti.

  5. 5 Folks
    Jueves, 1 mayo, 2008 en 5:36 pm

    Pobre Solbes, le has sacado haciendo un gallo de adolescente.
    El problema es que mientras todos sigan diciendo que todo es genial y no vean que en España hay tanto problemas de gobierno como de estado, vamos a seguir retozando en nuestras heces

  6. 6 Andrés-Segundo
    Jueves, 1 mayo, 2008 en 9:12 pm

    Joder, esta vez he tenido suerte he pillado la entrada con tres comentarios y ya me he acojonao, si hubiese entrado mas tarde, igual hasta me cago.

  7. 7 wallace97
    Jueves, 1 mayo, 2008 en 9:16 pm

    Creo que seguimos mirando con el teleobjetivo, y viendo el detalle de una mínima parte, que además está camuflada, manipulada y adulterada por los trileros de siempre. Deberíamos cambiarnos al gran angular, ver de lejos el plumero a todos ellos, y la realidad de un globo que nos va a explotar en las manos mientras nos fijamos en los parches.

  8. Viernes, 2 mayo, 2008 en 9:51 am

    Dices que “Por otra parte, nos podemos encontrar con la perversa situación de que dentro de un tiempo haya gente pagando una hipoteca por un piso cuyo valor de mercado sea inferior al de esa hipoteca. Una situación que esperemos no llegue a producirse…”

    ¿Por qué no debe producirse? ¿Es que a muchos que tenéis una hipoteca os va a dar un yuyu? ¿Es que habéis invertido en pisos creyendo que siempre van a subir de precio? Esto tenía que pasar y tiene que pasar, a ver si dejamos de intentar ganar dinero con cualquier cosa, aunque sea jodiendo la vida a los demás.

  9. 9 José Ramón
    Viernes, 2 mayo, 2008 en 11:29 am

    Eulez: Si yo estoy pagando una hipoteca de 200.000 euros (a interés creciente) por un piso cuyo valor en venta decrece y ya es sólo de 150.000 euros, puedo plantearme dejar de pagar la hipoteca y que me quiten el piso, que pierdo menos que si lo sigo pagando. Y ya me compraré uno igual, pero por 150.000 euros. Eso está pasando ya en EE.UU., y los bancos no dan abasto a tragarse tantos pisos embargados. En España está empezando a pasar con terrenos.

  10. Viernes, 2 mayo, 2008 en 12:31 pm

    Buen resumen de la que se nos viene encima. Supongo que se puede resumir en dos axiomas de la sabiduría popular que el gobierno no se está molestando en aplicar:
    1. No hay que vender el oso antes de cazarlo: Están funcionando a base de predecir que van a cazar el oso de la “desaceleración” cuando el resulta que dicho oso corre más que ellos y seguramente sabe contar mejor.
    2. Quien bien te quiere te hará llorar: Aplicado hacia fuera, a los ciudadanos, qué bonito que es desacelerar en vez de entrar en una crisis que ni la del 92, etc. Y aplicado hacia dentro, montando un ejecutivo con gente que sólo vé las cosas del mismo color que tú (obviamente rosa) y que siempre te sigue la corriente (¿Alguien se acuerda del lío con la CNMV y qué le pasó a Conthe por hacer su trabajo?).

    A José Ramón: Si todos dejan que se embarguen sus pisos pueden pasar varias cosas, y ninguna en beneficio del ciudadano estándar: Que los bancos monten empresas de alquiler, de las que todos los que fueron embargados obviamente serán clientes, o que las vendan a guiris (inmigrante rico al fin y al cabo) a precios que nosotros no podremos pagar porque estaremos endeudados para poder pagar el pan (adiós al supuesto piso a 150.000 euros), que los bancos aprovechen para llorar (y eso que sus declaraciones oficiales de beneficios son dignas de prestamistas onerosos) y el gobierno se atreva a inyectarles dinero como pasa en Reino Unido, etc.

    La industria de la construcción y el mercado inmobiliario no evoluciona porque no les da la gana liberarlo de tan beneficioso corsé.

    Felicidades por el blog, Capitán!

  11. Viernes, 2 mayo, 2008 en 2:00 pm

    Todos los días escuchas en boca de amigos y familiares frases del tipo: “En mi trabajo han despedido a dos empleados”, “El bar me va mal”, “No se vende nada”… Y desde el Gobierno se nos intenta vender la moto. Parece que existan dos realidades, la que viven los ciudadanos y la que viven los políticos.

  12. 12 poemasreunidosgeyper
    Viernes, 2 mayo, 2008 en 2:04 pm

    Desde luego tiene que haber un reajuste.
    Lástima que vayan a pagar justos por pecadores pero los precios han estado claramente inflados durante mucho tiempo. Lo que no era normal era encontrar la cantidad de inmobiliarias, una al lado de la otra por calle, por barrio, por ciudad.

  13. 13 Luisa
    Viernes, 2 mayo, 2008 en 2:26 pm

    Hay muchísima gente aún que piensa que con devolver la casa se quitan el muerto de encima. Pues no, si la casa vale menos que la deuda, le sigues debiendo dinero al banco por la diferencia.

  14. 14 SG3000
    Viernes, 2 mayo, 2008 en 2:27 pm

    Hace muchos años que esto se veía venir. Lo que me asusta de verdad es pensar que los gobiernos no se preocupen más que de los problemas que ya tenemos todos delante de las narices. Quiero pensar que no es así, pero a veces parece que no hacen más que escurrir el bulto.

  15. 15 wallace97
    Viernes, 2 mayo, 2008 en 6:33 pm

    Lo que dice SG3000, que tiene razón, y que ocurre ahora con los gobiernos, es lo que empezó a ocurrir ya hace años en las grandes empresas, cuyas filosofías y métodos para huir por delante han terminado por trasladarse a las estructuras políticas, pues no son más que valedoras de las primeras.

  16. Sábado, 3 mayo, 2008 en 7:45 pm

    Y digo yo: ¿Dónde están los beneficios tan enormes que han tenido las empresas de la construcción?
    Porque lo que no es normal es la cantidad de dinero que han ganado promotores y constructores y que ahora digan que ya no hay más y que se declaran en quiebra, no me lo acabo de creer.
    Cuando iba el mercado inmobiliario estupendamente, las ganancias para ellos y ahora que hay menos tajo, los obreros pagan el pato…mmmm esta sociedad capitalista ¡qué hipócrita es!

    Me gusta tu página.
    Un saludo cordial

  17. 17 José Ramón
    Sábado, 3 mayo, 2008 en 8:41 pm

    María: No sólo las promotoras se declaran en quiebra, sino que piden que el gobierno les ayude.
    Como tú dices, llevan años hinchándose a ganar dinero a espuertas (y pagando enormes impuestos religiosamente). Y ahora que ya no ganan le piden ayudas al gobierno.
    ¿Y la banca? ¿Y los escandalosos beneficios de la banca? Porque, al fin y al cabo, la crisis inmobiliaria viene de la crisis financiera. Que ya sabemos que para que un banco te preste 10 le tienes que demostrar que tienes 20, pero es que ahora le tienes que meter 100 en un fondo garantizado, inmóvil, para que te preste esos 10.

  18. 18 wallace97
    Domingo, 4 mayo, 2008 en 12:20 am

    María, tienes toda la razón. No basta con que los pisos no sigan subiendo, habría que exigir la devulición del botín que han amasado durante tantos años los que se lo han llevado crudo. Parece mentira que unos cuantos hayan robado tanto a tantos durante tanto tiempo y aquí no haya pasado nada. Además, deberían construir de su bolsillo las cárceles que serían necesarias para meterles a ellos y a todos los políticos que han sido cómplices durante los últimos veinte años de semejante atraco a mano armada, ¡coño!, que no es ninguna tontería, es una parte importantísima del trabajo de toda una vida para la mayoría de los currantes.

  19. Martes, 6 mayo, 2008 en 6:54 pm

    Si alguien paga una hipoteca superior que el precio actual de su vivienda puede estar en una de estas situaciones:

    1 Quiere la vivienda para vivir. En tal caso ya se haria esa persona una hipoteca que pudiese pagar (o deberia) y le da igual el precio actual de su vivienda, puesto que no la va a vender. Es como cuando te compras un ordenador y a los 3 meses cuesta 100€ menos, un par de cabezazos contra la pared y a seguir viviendo.

    2 Quiere la vivienda para invertir. Esta persona se ha querido sumar al carro de los “listos” haciendo lo mismo que ellos pero demasiado tarde, por lo que su inversión ha sido un fracaso. Que se fastidie por gañan. Manolete, si no sabes torear ¿Pa que te metes?.

  20. 20 Aguafiestas
    Jueves, 8 mayo, 2008 en 3:29 pm

    A José Ramón,

    Si tú tienes una hipoteca de 200.000 euros y ahora tu casa vale 150.000 euros sigues debiendo al banco los 200.000, por lo que si vendes la casa, aún te quedarán por pagar 50.000 euros. Que el banco se quede con la casa no significa que tú termines de saldar la deuda.

  21. 21 Jose
    Viernes, 9 mayo, 2008 en 5:52 pm

    Totalmente de acuerdo con tu razonamiento final, mejor pensar en lo peor que si luego es menos hasta te llevas una alegría, el primer comentarista tiene toda la razón. Un pesimista es un optimista bien informado.

    Un saludo

  22. 22 Andrés-Segundo
    Domingo, 11 mayo, 2008 en 12:45 am

    Lo que yo decía, cagaito to el día


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