05
May
08

Los reconocimientos tardíos

El fallecimiento de Leopoldo Calvo-Sotelo ha reproducido una vez más esa costumbre tan española de la loa a quien no está, de la alabanza del que ya no puede escucharla, del reconocimiento a destiempo.

 

Leopoldo Calvo-Sotelo ha sido el presidente olvidado, un político del que casi no hemos escuchado referencias durante muchos años. Este fin de semana, su muerte ha supuesto un súbito renacimiento de su figura y se le han reconocido méritos, un buen hacer y un servicio al país hasta ahora sólo susurrados o, más bien, callados. Con Adolfo Suárez pasó algo similar, sólo que en su caso fue la enfermedad la que hizo que empezáramos a escuchar juicios positivos dedicados a su persona y a su gestión al frente del gobierno. En ambos casos, todos esos comentarios da la impresión de que llegan tarde, igual que las condecoraciones y el reconocimiento.

 

Da la impresión de que en la vida pública española sólo está permitido decir “te quiero” si ya no cuentas, si ya no estás, si has desaparecido. Con Adolfo Suárez y con Leopoldo Calvo-Sotelo, si tan unánime era el reconocimiento y el agradecimiento, hubiera sido muy fácil hacerles un público homenaje cuando estaban en plenas condiciones, entre otras cosas, porque ya no estaban en la batalla política ni se les esperaba y porque ni tan siquiera existía ya el partido político en el que militaron mientras fueron presidentes. 

 

Al margen de esta observación, quiero referirme al personaje de Leopoldo Calvo-Sotelo que Luis Figuerola-Ferretti recreaba en mi compañía en la radio. La imagen pública y conocida de Calvo-Sotelo por el común de los españoles era la de un hombre hierático, serío, como muy probablemente se desprendía hasta de su propia figura. Sin embargo, quienes le conocían mejor, siempre hablaron del fino sentido del humor que poseía. A partir de ahí, nosotros inventamos un recurso surrealista, el Poldo Mix, que era una casette con la recopilación de los mejores chistes de Leopoldo Calvo Sotelo. Mientras Suárez estuvo bien (luego sería sustituido por un representante de artistas -Coqui-), en la narración del chiste era quien acompañaba a Calvo-Sotelo, obligándole a empezar varias veces (“arriba de nuevo”), a explicar dónde estribaba la gracia del chiste y a especificar el tipo de hilaridad que producía. El Poldo Mix quería evitar la risa de compromiso de quien no entiende un chiste y por eso lo desmenuzaba hasta el final. Fue un recurso que utilizamos durante muchos años y que casi tuvo su club de fans. En ese sentido y a nuestra peculiar manera, contribuimos a mantener en activo la figura del ex presidente.

 

Leopoldo Calvo-Sotelo estuvo un par de veces con nosotros en La Verbena de la Moncloa   o en el Gran Carnaval. Mi recuerdo de aquellos programas es muy grato y no conservaba la impresión sobre la que escribe Luis en su blog, aunque la verdad es que él tiene una especial capacidad para deducir que todo lo que hace resulta molesto para sus referentes reales. Recuerdo que la última vez, enfrentado al Poldo Mix, Calvo-Sotelo dijo que estaba bastante molesto, porque nuestro Poldo hacía referencias constantes a un vestidor (en el que Luis debía imaginarle acicalándose) cuando resultaba ser que él, el verdadero Leopoldo, no tenía vestidor.

 

Es verdad que, en el fondo, enfrentarse a tu imitación no debe ser un ejercicio especialmente deseado, pero tengo la impresión de que nuestro ex presidente supo lidiar perfectamente con ello las veces que estuvo en persona con nosotros.

P.D. Las fotografías que ilustran este post pertenecen al archivo de mi tía, Pilar Narvión. Siento no tener ningún Poldo Mix digitalizado para subirlo.


14 Responses to “Los reconocimientos tardíos”


  1. 1 Julio
    Lunes, 5 mayo, 2008 en 7:52 pm

    Javier, completamente de acuerdo con tu comentario. En el reverso de vuestro humor, un poco surrealista en el caso del Poldo Mix, se podía adivinar la retranca gallega del ‘contador y explicador de chistes… ad terminum’.

    Respecto a un ‘Poldo Mix digitalizado’ creo que tienes uno en tu web: un ‘podcast’ del 13 de agosto de 2007.

    Un saludo

  2. 2 José Ramón
    Lunes, 5 mayo, 2008 en 8:03 pm

    Dices que el Poldo Mix “casi tuvo su club de fans”, y yo te digo que sin “casi”. Me declaro un fan del Poldo Mix, y creo que somos unos cuantos.
    Lo de los reconocimientos post-mortem es verdad. Tienes toda la razón. Será que el muerto ya no molesta, ya no puede quitarnos protagonismo, ya no es un competidor. A Leopoldo Calvo Sotelo se le ha tratado bastante mal.

  3. 3 José Ramón
    Lunes, 5 mayo, 2008 en 8:08 pm

    Perdonad mi insistencia, pero me acabo de acordar de un madrileño al que un reportero ha abordado en el Congreso en el homenaje a Don Leopoldo. Le preguntan, y el hombre dice que es que iba a La Cibeles a lo del Real Madrid, y ya le pillaba de paso.
    No me negaréis que al humorista ácido que fue Calvo Sotelo le habría hecho gracia.

  4. 4 daniel
    Lunes, 5 mayo, 2008 en 8:45 pm

    Esta tierra es ingrata para los gigantes de corazón…y es un termómetro que no falla, si eres olvidado, si no cuentas para casi nadie, sin duda escondes valores estimables.
    Recuerdo una anécdota que viví de primera mano. Estando yo en el despacho de un casposo productor de cine que alardeaba de que Berlanga no sabía donde poner la cámara y que todo lo que sabía de cine se lo debía a su oronda persona, se me ocurrió preguntarle quién era el responsable de un guión tan fantástico como “Calabuig”…me contestó que un pobre hombre del que ignoraba el nombre. Así funcionan las cosas en estos lares…Capitán, nunca olvidaré tu nombre.
    Saludos, Sonia y demás parroquia.

  5. 5 Sonia
    Lunes, 5 mayo, 2008 en 9:43 pm

    Hola Javier, Daniel, José Ramón y todos los demás. Por desgracia, España siempre ha sido el país de las envidias o el lugar de cual tantos deben emigrar para desarrollar sus capacidades. Todos recordaremos a Unamuno cuando describía a España como el país número uno de ese “pecado capital”. A mi parecer, tanto Calvo Sotelo como Adolfo Suarez fueron protagonistas esenciales de la transición democrática española, estuviese o no de acuerdo con su ideas, creo que marcaron un camino a seguir. Lástima que los reconocimientos siempren lleguen tarden aquí; eso a la inversa, quizá es una cualidad positiva de USA, pues rememoran a sus genios o estrellas de Hollywood en vida. Recordar a los muertos cuando en vida han pasado desapercibidos me parece de mal gusto. No deberíamos olvidar el nombre de aquellos que trabajaron tan duro como otros. El mundo es como una película y detras de ella hay estrellas, guionistas, maquilladores, escenógrafos, actores secundarios, etc… Cada uno de ellos son muy especiales, por ello siempre me quedo hasta el final cuando me ha gustado, para ller y así saber cuántas personas han hecho posible que eso funcionase tan bien. Besos.

  6. Lunes, 5 mayo, 2008 en 11:45 pm

    Los obituarios en la piel de toro suelen loar por norma a sus protagonistas, muchas veces haciendo justicia y otras no tanto. Ejemplos hay a cientos. El caso de Calvo Sotelo sigue confirmando la regla. Una personalidad olvidada que recobra interés justo cuando muere. No me parece justo para el intefecto estar de actualidad a título póstumo y no poder disfrutar de esos momentos de gloria.

  7. Lunes, 5 mayo, 2008 en 11:47 pm

    hola a todos!!!! Te doy toda la razom sobre el expresidente LEOPOLDO CALVO -SOTELO q pena que haya tanta gente que ni saben quien fue ni les interesa……..la historia no debe olvidar……. Bueno cuantos carnavales escuchados …cuantos chistes horribles que de tan malos te hacian reir……como lo hecho de menos!!!!!! besos y abrazos

  8. Martes, 6 mayo, 2008 en 12:41 am

    Lo del Poldo Mix, imperdonable. Mejor no dejarnos con los dientes largos.
    De todas formas, lo bueno de los posts es que no caducan. En cuanto lo tengas lo subes (seguro que te falta más tiempo que medios)

  9. 9 SG3000
    Martes, 6 mayo, 2008 en 10:54 am

    Sé que no tengo perdón, pero yo pensaba que ya no vivía. Probablemente porque vivo cerca de una calle con su nombre.

  10. 10 Macu
    Martes, 6 mayo, 2008 en 10:56 am

    Totalmente de acuerdo. Parece que nos da vergüenza decir a la cara a alguién que le admiramos o que ha desempeñado una labor extraordinaria, así que se lo decimos a su viuda y sus hijos y ya está, la conciencia tranquila durante un par de dias.
    El Poldo Mix fue de lo mejor, como me reía y como me quedaba a medio algunas veces porque de tanta coba siempre acababan las señales horarias encima.
    Apoyo a Deniman y de paso recuerdo que todavia esperamos ansiosos un video de Esperanza Clamores.
    Saludos a todos.

  11. 11 JP
    Martes, 6 mayo, 2008 en 1:51 pm

    Los reconocimientos y homenajes mejor en vida, luego se nos nubla el ojo y metemos todo en el mismo saco.

    Saludos,
    JP
    http://historias-de-jp.blogspot.com

  12. Miércoles, 7 mayo, 2008 en 9:41 pm

    Calvo-Sotelo fue un presidente atípico: el único no elegido democráticamente por las urnas y, un poco más en broma, el único que no tiene una letra “Z” en los apellidos (hace algún tiempo desarrollamos una teoría en la que “demostramos” que un candidato a presidente ganará tantas elecciones como tantas “Z” tenga su primer apellido:

    http://tetraedro.wordpress.com/2008/03/26/analisis-matematico-teoria-z-de-las-elecciones-presidenciales/ )

    Más en serio lo de hablar bien de los políticos sólo cuando nos dejan tiene mucho que ver con la lamentable situación actual de la política en la que parece prohibido hablar bien de los adversarios, una situación que a mi juicio debería ser justamente lo contrario: un político debería querer enfrentarse a un buen oponente, esa política de tierra quemada de hablar mal de los contrarios dice poco de los políticos.

    En fin, por lo demás yo, básicamente por edad, no tengo recuerdos fehacientes del presidente Calvo Sotelo, pero sí tengo la sensación de que era una persona decente y cultivada.

    Esperemos que los tiempos futuros nos traigan presidentes y tiempos también así: decentes y cultivados.

    saludos a todos/as

  13. Martes, 13 mayo, 2008 en 9:00 pm

    Bueno, esta semana hemos tenido un ejemplo claro de porqué no se dan los reconocimientos en vida o en activo: me refiero a las palabras de elogio del Rey Juan Carlos hacia Zapatero, que ha provocado revuelo sobre todo el la COPE, claro. Es decir, no se puede hablar bien de las personas en activo porque los adversarios te comen. Este tema de todas maneras debería tener fácil (y lógica e incluso buena) solución: que el rey también nos diga las bondades de Aznar (que seguro que las tiene) o las de Rajoy. sería bueno que empezáramos a hablar bien de los demás. En fin, es lo que hay.

    Saludos.

  14. 14 Blank
    Miércoles, 25 febrero, 2009 en 8:14 pm

    Por favor, digitalizad el Poldo Mix. Es una verdadera lástima no poder escucharlo de nuevo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Sígueme en Twitter

Páginas

mayo 2008
L M X J V S D
« Abr   Jun »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Suscripción

Suscripción por email

Comentarios recientes

Juliana en Odio el calor
Future en Mamma mía
lola en LUIS, LOS ZAPATOS Y EL BU…
Goomer35 en LUIS, LOS ZAPATOS Y EL BU…
Fabian en Odio el calor

Visitas desde el inicio

  • 546,682 Gracias a todos

a

Estadísticas

website stats

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Twitter


A %d blogueros les gusta esto: