09
Dic
08

¿Qué se esconde bajo la alfombra?

alfombras_turcas_gr

Dentro del catálogo de preguntas tontas que me hago de vez en cuando, el otro día, paseando por Madrid, me acordé de una que tenía archivada hace tiempo. La decoración me gusta y siempre he creído que es algo a lo que uno debe prestarle atención. Nuestra casa es un lugar en el que pasamos mucho tiempo y, aún el el caso de que pasemos gran parte del día fuera, nuestro hogar tiene una importancia capital para nuestro descanso, para recuperar fuerzas, para vivir a otro ritmo y para sentirnos cobijados. Por eso no entiendo a quien no presta ningún tipo de atención a la decoración de ese espacio, a esa forma de hacerlo propio y confortable, a generar calidez a partir de la forma en que disponemos nuestras cosas.

Dentro de la decoración no todo es igual ni resulta igualmente atractivo. Hay cuestiones, como la iluminación, que son de una enorme importancia y que son difíciles de resolver sin un poco de ayuda por parte de alguien que entienda. La elección de mobiliario es algo que me gusta, su disposición, la colocación de los cuadros. el diseño de una cocina, la configuración de los baños… En fin que es un mundo que me divierte y al que me gusta prestarle cierta atención.

Sin embargo, hay un elemento en la decoración que, a pesar de tener su importancia, me suele aburrir en especial: las alfombras. No me gusta ir a comprar alfombras, y me resulta tedioso el ceremonial de apartarlas del montón en el suelen estar, extenderlas, comprobar tamaños, etc., etc. Y precisamente con las alfombras tiene que ver la pregunta tonta a la que hacía referencia. Como sabréis gran parte de las tiendas de alfombras que uno puede encontrar están especializadas en alfombras orientales y, de hecho, muchos de sus dueños también proceden de oriente. Lo que me pregunto es ¿por qué las tiendas de alfombras orientales siempre están de oferta? ¿Por qué siempre están liquidando y vendiendo al 50%? ¿Por qué sea cual sea el momento de la temporada ellos tienen un cartel en el escaparate en el que te dicen que están liquidando el stock? Y la otra pregunta: ¿venderán alguna vez una alfombra al precio teóricamente real? 

Digo yo que si lo hacen es porque debe tratarse de una estrategia de marketing que funciona. Tal vez lo mío sea común y a la gente le aburra sobremanera comprar una alfombra y, por tanto, el que te hagan sentir que estás ante una gran oferta o casi un chollo sea la única manera en la que el hastiado comprador está dispuesto a pasar por el trance de la la elección. Tal vez debamos preguntarnos: ¿qué se esconde bajo la alfombra? Mejor dejemos esa pregunta para la política.


10 Responses to “¿Qué se esconde bajo la alfombra?”


  1. 1 wallace97
    Martes, 9 diciembre, 2008 a las 2:20 pm

    Capi, me parece perfecto dejar la pregunta para la política, pero que sepamos de antemano que como nadie nos la va a responder jamás, aunque conozcamos perfectamente la respuesta, es como si no la supiéramos, no nos sirve para nada. A ver si algún día levantamos la alfombra entre todos.

  2. 2 Sonia
    Martes, 9 diciembre, 2008 a las 2:35 pm

    Querido Javier:

    Al igual que a ti, me encanta contribuir a decorar nuestra casa para hacerla más acogedora, más personal, más capaz de transmitir hogar a los que vivimos en ella y a los que nos visitan… Mi amiga de Teherán siempre me ha dicho que las alfombras en su país son muchísimo más económicas que cuando las compras en Europa; el márquetin es el adecuado para un lugar que está acostumbrado a regatear por cualquier producto en el mercado. Al igual que Wallace, respecto a la pregunta que has lanzado al aire, confío en que algún día seamos capaces de ver lo que hay debajo de la alfombra, aunque intuyo que lo que encontraríamos, no nos iba a gustar nada. Besos.

  3. 3 daniel
    Martes, 9 diciembre, 2008 a las 6:21 pm

    En una ocasión en la Universidad de Alicante un político que fue presidente, que llevaba bigote y hablaba como John Wayne cuando en inglés se dirigía, dijo que iba a abrir las ventanas para que toda la corrupción de España se ausentase. Pere hete ahí que una florecilla del campo, inocente y amiga mía le increpó que ella sabía de mucha corrupción en el partido que él comandaba. Jose Mari no pudo por menos que decirle que abrir ventanas sí, pero que él no había nacido para buscar debajo de las alfombras. Y así está España, aparentemente sin polvo, pero con historia, con mucha historia debajo de sus alfombras…
    Saludos a Javier, besos a Sonia

  4. 4 aurorafiguero
    Miércoles, 10 diciembre, 2008 a las 12:43 am

    Hola chicos: Lamento decir, que no he podido meterme en Internet, porque la señal, ha llegado estos días a la hora de acostarme, no ha habido en todo el día ni del sábado ni ayer, y hoy a las 11 de la noche, así que antes de irme a la cama, os saludo. Javier, a mí siempre me ha gustado la decoración, y aprovechar espacios, con puertas correderas cuando falta sitio. Pero, mi nivel, nunca fue cómo el vuestro, por los tiempos que nos tocó vivir, de escaseces, y demás, pero no me voy a poner en plan pena. Lo que sí, te digo, es que no puedo explicar porqué, jamás me gustaron las alfombras, ni la moqueta, en las casas de los obreros, y menos si hay niños, pues para mí, son nidos de microbios y de todo lo que se cae, que tienes que estar limpiando con la aspiradora contínuamente, o no dejar entrar a nadie, porque se pisan y se doblan, no sé bien la causa, pero las odio, y no me gustan ni en las alcobas. prefiero dejarme las zapatillas al pie de la cama. Pensareis que soy tonta, y tendreis razón, pero sólo las veo, en los grandes salones, o en casa de los ricos, que no las tienen más que de adorno, o en las salas de espera de un médico particular. Y siento, ese rechazo, porque pienso, que no sirven en una casa corriente, nada más, que para lo que las usan los políticos, cómo los enanitos de Blanca Nieves: Para meter todo lo inconfesable, debajo de ellas, y que nadie se entere. Y luego, cuando se quitan, aparece toda la suciedad y lo desagradable, que nunca se ha visto, debajo de ellas. Besos a todos. Aurora.

  5. Miércoles, 10 diciembre, 2008 a las 2:38 am

    Javier,
    me gusta esa doble intención con la que has acabado el post. ¡Qué malo que eres!
    Figúrate todos los secretos que te puedes encontrar bajo las alfombras de la Moncloa, los despachos del Congreso de Diputados, La Zarzuela…

    Un saludo

  6. 6 Lilian
    Miércoles, 10 diciembre, 2008 a las 11:37 am

    Hola Capi:

    Pues a mí me encanta comprar alfombras, ¿tendré sangre árabe? porque la alfombra viste la casa, la protege del frío y del calor (nunca he entendido a mi suegra, que las recoge en verano, cuando son excelentes ailantes térmicos. Me gusta pisar una mullida alfombra de lana, me gusta recibir a mis amigos sobre una alfombra de seda …

    Sospecho que las “ofertas” aquí en Europa se deben a que hemos perdido ese ritual del “regateo” …

    son todo suposiciones.

    Un saludo

  7. 7 ELECKTRA22
    Jueves, 11 diciembre, 2008 a las 12:08 am

    Hola Capi!, mi madre dice que es cuestión de marketing para captar clientes, por que de otra manera no podrían vender las alfombras, además, tienen que rebajar los precios, por que si ponen los precios originales no habría nadie que pudiera comprarlas…. bueno, solo los ricos podría comprar las alfombras. Hay que tener encuenta que esas alfombras son especiales, de alguna manera únicas, ya que están echas a mano, algunas se tardan meses y otras tardan años en hacer una sola alfombra, a esto hay que sumarle los tintes, el tamaño, el tipo de hilo y el de los nudos, sumándolo todo el precio de las alfombras son incalculable. Para una buena buena venta se necesita expertos en ese tipo de alfombras. Yo sinceramente, no sabia tantas cosas de las alfombras hasta que me lo explico mi madre, ya que ella trabajaba como vendedora a domicilio y en algunos grandes almacenes.

    Personalmente, yo pienso en comprar una para el salón y dos para los lados de las camas. Pero eso si, ninguna cara, solo las sencillas, por que teniendo animales y luego dentro de dos o tres años con algún crío, pues…. como que una cara no…. va’ ser como que no, me daría un infarto ver como una alfombra que te a costado mas de 2000€ y que te lo manchen……¡¡¡ME ARDERIA LA SANGRE!!!. Así que, solo alfombras sufridoras.

    2 BESOS CAPI Y ARRIBA ESE ANIMO, QUE SE TE NOTA DECAIDO Y UN SALUDO PA’ LOS DEMAS.

  8. 8 ELECKTRA22
    Jueves, 11 diciembre, 2008 a las 12:19 am

    AAAAAAAHHHHHH!!!!!!!!!!!, por cierto Capi…. HAPPI BIRTHDAY CHU YOU…o algo así se escribe… bueno que…. FELIZ CUMPLEAÑOS Y QUE CUMPLAS MUCHOS MAS, aunque sea de retraso. FELICIDADES de parte mía y de mi madre, que también es tu seguidora.🙂

  9. Jueves, 11 diciembre, 2008 a las 7:10 pm

    No solo no me gustan demasiado las alfombras sino que son contenedores de polvo (que no polvos) y demás productores de alergias. En mi caso y casa no hay ni una. Yo tampoco entiendo a los que no prestan atención a la decoración… Cada casa refleja el espíritu de los que viven dentro.

    Saludos

  10. 10 Malos Pelos
    Viernes, 12 diciembre, 2008 a las 12:32 am

    Buenas noches, tardes o lo que sea a todas y a todos. Hace tiempo que no pasaba por aquí, así que me he entretenido un rato leyendo post atrasados. Lo del hundimiento de mbz y todo eso…en fin, así son las cosas…
    Si os sirve de consuelo, (a esto de las alfombras, digo; porque vaya tema, macho, es que te has lucido y perdóname por ser así de sincero…), prácticamente, lo que se dice leer de la red, visito sólo este blog y los artículos de Arturo Pérez Reverte en el semanal XL. Ya ves, Capi, sois dos tíos a los que he admirado desde hace años, a Arturo porque no tiene pelos en la lengua y no le calla no dios, y a tí porque sabes buscarle esa vuelta de tuerca humorística a casi todo lo que tocas, y eso es siempre un punto importante. Y mira, precisamente tirando de la alfombra, me he encontrado con un artículo de don Arturo que data de, (ojo al dato) noviembre de 1998 y cuyo enlace os pego por aquí para deleite y reflexión, aunque estoy casi seguro de que muchos de vosotros ya lo conocéis:
    http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/2008/12/01/cronica-de-una-crisis-anunciada/
    Algunos le llaman la premonición de Reverte y todo, pero es que este tío es un crack.
    Pues nada; al final no os voy a decir mi opinión sobre las alfombras, y vosotros, lógicmaente, estaréis pensando: “ni falta que nos hace”.

    Besitos😉


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