25
Dic
08

LA QUINTA DEL BUITRE: UNA ESTRELLA CON CUATRO PUNTAS

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Hace poco se han cumplido 25 años de la eclosión de la Quinta del Buitre. A pesa de mi conocido madridismo (malos tiempos para la lírica) casi nunca escribo de fútbol en este blog. Repasando archivos me he encontrado este artículo que escribí no sé para qué medio y que reproduzco a continuación:

 “Cuando mi amigo Julio César Iglesias acuñó lo del“La Quinta del Buitre”, seguramente no podía imaginar la dimensión que aquel grupo de jugadores iba a tener en la historia del Real Madrid. Julio es un eterno buscador de talentos y, en sus apuestas personales, unas veces la evolución del jugador recompensa su dedicación y otras el vericueto que siempre es el fútbol hace que quien mereció su devoción se diluya en la historia de este deporte. Una cosa es clara: sólo le gustan los buenos jugadores.

 

La expresión “Quinta del Buitre” era una magnífica invención. Hacía referencia al cambio de ritmo de Butragueño (“mete la quinta, Buitre”, le gritaban en la Ciudad Deportiva), al número de sus componentes y a la generación de jugadores que formaban aquellos cinco chicos, que, posteriormente, sabríamos que iba a ser irrepetible. La Quinta del Buitre se convirtió en una marca que garantizaba calidad y a la que tenemos que agradecer muchas sensaciones incomparables.

 

Butragueño, Michel, Martín Vázquez, Sanchís y Pardeza. A Pardeza le vi jugar poco, como todos los madridistas, porque tuvimos la mala suerte de que se marchara de nuestro equipo. Eso le privó de la suerte que tuvieron los otros cuatro: crecer más de lo que hubieran hecho en solitario por el mero hecho de jugar juntos. Con la excepción de Pardeza, a los miembros de la Quinta no sólo he tenido el placer de verles jugar; les he conocido también.

 

A Butragueño le imité en una entrega de premios mientras él y Valdano (también imitado por mi) me miraban con esa cara tan especial de quien se ve reflejado en un espejo sonoro. La verdad es que mi imitación no era del todo exacta: yo hacía un Butragueño muy parco en palabras (así parecía cuando jugaba), pero luego he comprobado en todas las conversaciones que he tenido con él que “raja” mucho. En cualquier caso, como jugador, Butragueño era una incitación al silencio. Tenía la extraña capacidad de parar el tiempo, de congelar todo lo que le rodeaba por un instante, ese en el que se detenía dentro del área, frente a su rival, con el balón a sus pies, hipnotizando al contrario de tal forma que era incapaz de moverse hasta que el Buitre se lo ordenara. Ese momento se rompía sólo cuando él quería, en una especie de chispazo cegador a partir del cual nacía un gol, una asistencia o una ocasión.

 

Con Martín Vázquez compartí una corrida de toros en Las Ventas y mi impresión es que tanto a él como a mi nos gusta más el fútbol. Me pareció un buen tipo, quizás por ello su carrera la manejaron más las circunstancias que sus propios deseos. Martín Vázquez era la exquisitez.  Su único pecado era saber demasiado y pensar que las cosas las debía hacer como él sabía y no como cualquier otro. Tal vez por ello fuera una especie de patito feo de la Quinta para un Bernabéu que siempre es cruel con los mejores. Nunca se le perdonaba el primer fallo, porque a partir de él se desataba ya el rumor (para quien no se acuerde lo que pasa hoy con Guti), un rumor que siempre tuve la impresión de que acababa pesando en su juego. Tal vez lo único que le faltó fue el carácter para imponerse a la grada, pero sin lugar a dudas nos dejó el catálogo más amplio de recursos futbolísticos. Sólo por verle manejar el exterior del pie, merecía la pena pagar la entrada

 

A Michel le paré un penalti disfrazado de N´Kono en un programa de televisión (y estoy seguro que tiró a meter). Su simpatía hace que a uno le sorprenda que fuera conocido como el “agonías”, por la actitud tendente al pesimismo que afloraba ante cualquier compromiso importante. En el campo, sin embargo, era el descaro hecho jugador. Si levantamos el césped de la banda por la que corría seguro que debajo puede leerse: “no pisar, esta banda pertenece a Michel”. Nadie todavía ha cubierto el  hueco que dejó y será muy difícil encontrar  otro jugador equiparable en la estadística de goles más asistencias que, temporada tras temporada, hacía de él un número uno. Michel era el gol anticipado, podías empezar a gritarlo desde el mismo momento en que él centraba, porque aquellos pases no se podían rematar mal ni queriendo. Creo que era el que más se divertía jugando al fútbol, con una bola en las pies y hasta con dos en la mano.

 

Con Manolo Sanchís compartí una experiencia inolvidable para ambos, como es la de salir en una cabalgata de Reyes en la que te impregnas de la ilusión de los niños. Seguro que las agujetas que le provocó en el brazo tanto lanzar caramelos, nunca las sintió en su carrera deportiva. Sanchís era el discreto, la labor callada y, acaso por ello, el que más duró en el campo: primero en llegar y último en irse. Hacía las cosas con tal naturalidad que todo parecía fácil. Que hay que salir al cruce, se sale; que hay que quitar el balón, regatear sobre la línea y darla de tacón, pues vale; que hay que irse de tres contrarios en el centro del campo y meter el balón entre líneas, pues ya está, ¿algo más? Todo lo hacía a su velocidad, ni despacio ni deprisa, ese era su ritmo y cada vez que acababa una jugada salía como diciendo: a ver si se complica esto un poquito, que si no no tiene gracia.

 

Uno atrás, dos en el centro del campo y otro en ataque. Una estrella de cuatro puntas que hizo brillar al Real Madrid, permiténdonos vivir posiblemente la mejor época de fútbol Del Madrid de las últimas décadas. Pero la historia no es siempre justa y no quiso permitir que la Quinta se encontrara con su destino: devolver la Copa de Europa al Real Madrid. Claro, que calladamente, en representación de todos, Manolo Sanchís sí estuvo allí. “

Foto de realmadrid.com


4 Responses to “LA QUINTA DEL BUITRE: UNA ESTRELLA CON CUATRO PUNTAS”


  1. Viernes, 26 diciembre, 2008 a las 3:18 pm

    Un gran post Capitán, así que espero que escribas más de fútbol. Una suerte haber compartido vivencias con esos cracks.

    Un saludo.

  2. Sábado, 27 diciembre, 2008 a las 12:04 pm

    hola a todos!!!! despues de4 los tiempos que corren para nosotros” os madridistas!!! este post es como miel para los oidos!!!!!! besos

  3. Miércoles, 31 diciembre, 2008 a las 9:56 pm

    Grande La Quinta!! Que grandes momentos de fútbol nos han dado estos tipos.

    Feliz 2009 Capi. Un fuerte abrazo JB.

  4. Miércoles, 7 enero, 2009 a las 9:50 pm

    Llegué a Barcelona… y, como buen amante del fútbol, me hice del Real Madrid a consecuencia de ver jugar a la Quinta del Buitre… no podía ser de otra manera. Y es duro ser del Madrid en Barcelona, pero llevó con ello una generación. Gracias al Buitre, al único que he visto congelar la emoción, poner silencio en el ruido del fútbol, parar el pensamiento.


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