Archivos para 23 febrero 2009

23
Feb
09

Combate dimisionario

c617x280_019nac20fot1

El fuego cruzado de las cacerías de Bermejo ha terminado. El Ministro ha dimitido. Hubo quienes pidieron una predimisión cuando se supo que le iba a nombrar Zapatero y, ciertamente, hay que reconocer que más que ministro de Justicia en muchas ocasiones recordaba esas escenas de niños que, tras lluvia, caminan metiéndose en todos los charcos. Empezó salpicando un poquito y ha acabado llenado de barro el traje de los compañeros de gabinete. Eso sí, pasará a la historia por ser uno de los pocos que ha dimitido y porque es el primer ministro de Justicia que ha tenido una huelga de jueces. Ahí es nada.

 Este gesto de Bermejo, que podría ser ejemplar, tiene como única objeción sus palabras, su propia explicación. No estamos ante alguien que dimite admitiendo que determinados comportamientos le impiden seguir con su responsabilidad. Antes al contrario, el argumento que ha dado el ministro es que no puede tolerar la “utilización” que se está haciendo de su encuentro con Garzón “en contra del proyecto del Gobierno del PSOE”. Es decir, que la culpa de que dimita la tienen unos impresentables que le roban las cartuchos de la escopeta para disparar contra el jefe. No es un “me he equivocado”, “he incumplido una normativa y, en mi condición de ministro de Justicia debería haber evitado ese hecho”, no, la razón para que se vaya es que se utilicen todo esos argumentos contra el gobierno.

 Sea como fuere, está bien que se vaya, al margen de las palabras con las que lo haya hecho, más que nada porque marca el camino que deberían seguir unos cuantos más. A tenor de lo que él mismo ha declarado, Pedro Solbes parece ansioso por transitar por la vereda dimisionaria. Las palabras de Solbes han sonado a las de Schuster diciendo “es imposible ganar en Barcelona” (al día siguiente le echaron). Solbes ha dicho que envidia a Bermejo “porque es ex ministro” (que suena a un “Presidente, que quiero irme”). Bajo mi punto de vista resulta de lo más inquietante escuchar al vicepresidente económico de España decir que tiene ganas de tirar la toalla. Y lo peor es que no sorprende a nadie. No sorprende porque más de uno tiene la impresión de que las decisiones económicas que se han tomado en los últimos tiempos no generaban mucho entusiasmo en él. Si nuestras sospechas son ciertas, cabría recordarle a Solbes que un tal Manuel Pimentel, quien era ministro de trabajo con Aznar, dimitió por discrepancias con algunas decisiones de su gobierno. Es más, alguno entendería que Solbes podría tomar esa decisión “en defensa propia”, no vaya a ser que tenga que cargar con un hijo en cuya concepción ha tenido que ver que pasaba por allí mientras otro…, bueno, ya me entendéis. Igual me equivoco y es el ideólogo de las medidas del gobierno contra la crisis, pero no sé yo, no lo veo. Es más, quién sabe si dentro de poco se va a pescar sin licencia a un río en un parque nacional y con artes prohibidas. “Me han pescado, me voy, dejo el gobierno, señora trucha”.

 Claro que lo más interesante es que, en el combate político que se avecina, después de la dimisión de Bermejo en directo al mentón, podemos ver cómo desde el partido de enfrente, en el que mantuvieron la distancia a base dimisiones y ceses menores, buscan golpear con una dimisión de gancho al hígado. Qué bonito y que sano sería un combate nulo de dimisiones, aunque, conociéndoles, lo más probables que ambos utilizaran dimisiones golpe bajo y acabaran descalificados. O lo que es peor, que al final se les escapara una leche y dejaran ko al árbitro, es decir, la ciudadanía.

 

21
Feb
09

Vaya semanita (esto no es un programa de televisión)

bermejo-ministro-de-justicia

Qué semanitas nos vienen dando los partidos. Aquí cada cual tiene su problema: el PP librarse de una sombra de corrupción de la que tiene que huir como de la peste y el PSOE librarse de un ministro con formas de otros tiempos y fondo nada estimulante.

El PP va a remolque de las circunstancias, cesando a piezas fáciles de cobrar en Madrid. No está mal que lo hagan. La cuestión es saber de una vez, cuando al señor Garzón le dé por pasar la bola, quiénes son los de verdad salpicados por el sumario, cuál es la gravedad de los hechos y hasta qué niveles de responsabilidad ha podido tocar la trama. Entonces, si las pruebas son consistentes y si tocan a alguien importante, veremos la auténtica voluntad del partido de atajar esas conductas. Por su bien, más les vale. Y si todo este ruido no acaba en algo importante e incontestable, deberemos empezar a plantearnos, también, que las actuaciones de los jueces deberían implicar consecuencias graves para ellos. Faltan datos y ya va siendo hora de que los tengamos todos para poner a cada uno en su sitio. Lo mejor que puede pasar es que las pruebas sean concluyentes y que el PP actúe con firmaza para librarse de los sinvergüenzas. Porque si no es así, la sensación de indefensión ante la justicia y/o de pringue en la política van a ser difíciles de digerir.

Lo del ministro es calificado por muchos como un asunto menor. Pero no son tan menores determinadas coincidencias ni que quien encabeza el ministerio de justicia de un país se salte normativas ni mucho menos que el patrimonio del estado se use como finca de recreo propia. Porque no es un ciudadano de a pie, es el ministro de Justicia y no puede pretender que nos pongamos la venda en los ojos para equilibrar una balanza que no lo está. Pero peor que eso es la situación de una justicia herida de ineficacia que hasta va a la huelga y un ministro que reacciona diciendo que prohibirá por ley que pueda haber otra (qué rapidez para legislar el derecho a la huelga de los jueces y qué cobardía de todos los que han gobernado para establecer una ley de huelga). Ya sé que la vicepresidenta ha salido como tantas veces a templar gaitas, pero este ministro desafina desde la primera nota y, sobre todo, tiene unos ademanes chulescos que sobran en la política española. Más le vale a Zapatero cobrarse esa pieza cuanto antes, no sea que el jabalí herido de la paciencia de los ciudadanos también le pegue un bocado en la pantorrilla no al ministro cazador sino al presidente que permite el “destalante” de quienes trabajan para él.

10
Feb
09

Autogestión de la crisis

c617x266_rajoy0902

Mi vecina, Beatriz, que en paz descanse, decía que cualquier casa era susceptible de ser reformada hasta la completa ruina de sus propietarios. Últimamente, cuando escucho al Presidente, se me viene esta frase a la cabeza, aunque acaba transformándose un poco ya que los tambores propagandísticos del gobierno parecen ser la música de una letra que nos dice que cualquier estado puede extender la protección social hasta la completa ruina de sus ciudadanos. “No vamos a dejar ninguna familia a su suerte”, “vamos a amparar a los que lo están pasando mal”, “el gobierno va a estar al lado de los más débiles” son el tipo de frases que una y otra vez usan las baterías gubernamentales para asegurarse una paz social cuya pérdida les aterra. El problema de eso es que no es cierto (que le cuenten todo eso a los autónomos que han tenido que dejar su actividad sin derecho a seguro de paro alguno) y que además se pretende realizar sin un solo sacrificio significativo para nadie. Bueno, para alguien sí, para una sociedad que tendrá que dedicarse en el futuro a pagar una deuda que va a aumentar de una forma muy pero que muy preocupante.

El argumento según el cual que no hay que preocuparse porque vamos a atravesar la crisis más importante de las últimas décadas casi sin que se note (el gobierno va a estar al lado de todos) es un engaño de grandes dimensiones. Mucha gente lo va a pasar mal y mucha gente va a ser dejada a su suerte en mitad del temporal por mucho que Zapatero les diga que no. La realidad va a ser esa y bajo mi punto de vista es mucho más honrado decirlo con total claridad que mantenerse en este ejercicio que nos pretende llevar al mundo de la maravillosa ingenuidad.

Mientras se les llena la boca con todo eso, la verdad es que mantener abiertas muchas empresas se esta convirtiendo en un acto heroico y que abrir una nueva empresa es en España muchísimo más difícil que en la mayor parte de los países de nuestro entorno, lo cual pone más trabas, si cabe, a la creación de nuevo empleo mínimamente estable. Cree el Presidente, en una lectura simple, que no abaratar el despido es una forma de proteger a los trabajadores. En cierta medida es cierto, pero tan cierto como ello es que la legislación laboral española es un freno importante para la creación de empleo estable: un empresario y no digamos un emprendedor se lo tiene que pensar muy mucho antes de firmar un contrato indefinido. Y eso, posteriormente, redunda en la extensión del empleo precario y en la falta de formación de unos trabajadores sin perspectivas de futuro.

Mientras el presidente está en sus cuitas reinventando la economía, el espectáculo de la oposición no puede resultar más triste. Tarde, mal, sin reflejos y con penosas contradicciones es la forma en que el partido de la oposición llega a todos los escándalos que le van salpicando. ¿Cómo puede tardar tres días Rajoy en hablar del último escándalo de corrupción? ¿Cómo puede anunciar la dimisión de un alcalde que a los pocos minutos le desmiente? ¿Cómo puede decir que supieron que los implicados en la trama intentaban conseguir contratos afirmando que tenían un apoyo inexistente de la dirección pero que como ir de farol no es delito pues dejaron de investigar? ¿Cómo se puede estar tan en fuera de juego? Ahora no hacen más que decir que la fiscalía actúa de forma partidista. Es verdad que resulta curiosa la coincidencia de la noticia y los próximos procesos electorales, pero ese no es el núcleo de la cuestión. El núcleo es que mucho sinvergüenza ha revoloteado en su entorno sin que enteraran (en el mejor de los casos) o sin que hicieran nada, algo bastante peor. Rajoy transmite todavía menos confianza que Zapatero y o de una vez por todas toma las riendas del partido o es mejor que deje paso a otro, aunque tal y como están las cosas va a estar difícil encontrar a alguien a la altura del reto.

Así las cosas me da la impresión de que como los ciudadanos no cojamos el toro por los cuernos y nos pongamos por nuestra cuenta a resolver las cosas, a contagiarnos ganas de darle la vuelta a la situación, a dejar de contarnos lo mal que nos va todo para decirnos que vamos a intentar salir de esta, mal lo vamos a tener. Llega el momento de que autogestionemos la crisis.

Actualización: Ahora empiezan a rodar cabezas en el entorno del PP de Madrid. Esperanza Aguirre parece que no quiere que la mancha de las corruptelas le pueda salpicar el traje. Más le valdría haber cortado antes esas mismas cabezas, porque indicios y denuncias parece que sí había y alguno de ellos no es la primera vez que está bajo el foco de la sospecha. A lavarse las manos toca. ¿Será verdad o una simple estrategia de capear el temporal? Si en las próximas semanas no vemos que el PP se toma en serio su limpieza interna (que no piense el Psoe que todos los de su partido son almas cándidas) serán fuegos de artificio. Ojalá esta vez no.

Y para acabar de verdad con todo esto, no estaría mal que los padres de la patria cambiaran y endurecieran sobremanera la legislación contra quienes traicionan la confianza de los ciudadanos. Aquí no debería haber perdón hasta que se devuelva la pasta y se pene por ello. Porque unos mesecitos de cárcel, para algunos, es una gran inversión en pro del disfrute de sus corruptelas.

06
Feb
09

El carro encadenado

carro_gallego

El Gobierno no se aclara o al menos esa es la impresión que nos traslada a los atónitos ciudadanos. Resulta que ahora, en los últimos días, los culpables de que la crisis española tenga la dimensión que está adquiriendo son los bancos, ese conjunto de seres malvados que le niegan el pan del crédito a empresas y particulares. Y ante ese nuevo demonio, mientras Sebastián pierde la paciencia, Pepín dice tener una paciencia infinita, Pajín afirma que los dos dicen lo mismo y Solbes dice que no pierde nunca la paciencia, algo de lo que estamos seguros en la medida en que el vicepresidente no parece ser el padre de muchas de las iniciativas económicas del gobierno.

 

Mientras a Sebastián se le enciende su bombilla de bajo consumo y se le ocurre arremeter contra la banca, parece que más que una de bajo consumo utiliza una de baja intensidad de luz, que es lo único que justifica que se meta en esos berenjenales mientras la producción industrial en España (¿será ese un ámbito de responsabilidad del ministro?) cae de una forma espectacular en el mes de diciembre. Me tranquilizaría más escuchar al ministro hablar de estos temas que lanzar andanadas contra unos bancos que, si bien es cierto que han decidido que casi sólo se le puede dar crédito a quien no lo necesita, no son los únicos culpables de que las cosas vayan como por desgracia van. Claro que deben dar crédito respetando criterios de solvencia y a unos tipos acorde con lo que marcan los descensos de tipos oficiales y no a unos muy superiores para recuperarse de una situación difícil. Se les están trasladando unas ayudas que parece que no llegan al mercado. Si así es, menos amenazar, menos calentarse la boca y más actuar. ¿No existen formas de derivar esas mismas ayudas directamente hacia la empresas y autónomos? Aplazamientos en pagos de impuestos, desintermediación en la concesión de créditos o pagar lo que deben las administraciones públicas a muchísimas empresas serían ayudas que podrían paliar algo la situación y que, muy probablemente, forzarían a la banca a volver a ofrecer crédito a un coste razonable a clientes solventes que hoy están encontrando dificultades.

 

Pero hay más cuestiones en las que se debería actuar. Una pregunta que deberíamos hacernos es si la emisión de deuda del estado, que ya triplica la del año 2008 en las mismas fechas no es un factor que también está distorsionando el mercado financiero y dificultando más a las empresas el acceso a la financiación. El estado compite ahora por un bien escaso. Es verdad que hay que financiar planes de impulso económico y medidas de cobertura social en un entorno de menores ingresos, pero el recurso a la deuda no puede ser el único. Algún día este gobierno debería comprender que no todo pueden ser buenas palabras y derroche de generosidad y que debe tomar medidas impopulares aún a riesgo de que se le movilice la calle. Por ejemplo, ¿tiene sentido que, en estos momentos, los funcionarios tengan una subida salarial del 3,875% en 2009 acordada con unas previsiones de inflación y un cuadro macroeconómico que nada tiene que ver con la realidad actual? Yo me alegro por ellos, y sé que sus salarios no son especialmente generosos, pero no sé si este país en el que se superponen la administración central, la autonómica y municipal está para una subida de ese tipo. Porque administraciones de todos los niveles y todos los colores están en ello. Y esta misma pregunta nos la podríamos hacer sobre otros muchos de los gastos de las administraciones que están muy bien en tiempos de bonanza pero que deberían replantearse en momentos como este.

 

No sé cuántos recursos se podrían generar y muchos afirmarán que eso es el chocolate del loro, pero ese chocolate es alimento básico para muchas empresas y autónomos que sólo necesitan un poco de ayuda para garantizar su futuro, porque sus dificultades no surgen de su modelo de negocio, sino de las dificultades de financiación que están encontrando.

 

En fin, que no digo yo que tenga razón ni que sea fácil, pero o estoy muy alelado o aquí tiramos todos del carro pero en direcciones distintas. O lo peor, igual estamos encadenado el carro. Como el de la foto.

 

01
Feb
09

Tengo esto abandonado

Tengo abandonado el blog y entono un mea culpa. Abandonar el blog es lo de menos, lo de más es que desatiendo un espacio para la conversación de quienes con frecuencia os pasáis por aquí. Las causas que hacen que escriba poco tienen que ver, en primer lugar, con la pereza que me da hablar de la actualidad: los comentarios de las últimas semanas o los últimos meses siguen siendo válidos para analizar lo que hace un gobierno sin perspectiva más allá del miope corto plazo, una oposición sin pulso envenenándose en su batalla interna y una sociedad que no sabe de dónde le vienen los golpes que lleva meses y meses recibiendo. Espero que en unos días retome las ganas de escribir sobre todo esto que, normalmente, es algo que me divierte.

Por otra parte, la casa del campo y su puesta en marcha absorbe energías. Es una tarea en muchos momentos cansada, la puesta en orden inicial de una casa es así, pero la verdad es que disfruto con la perspectiva de que dentro de poco se acaba y que esperan muchas horas de pasarlo muy bien allí. Está quedando muy bien y en breve espero que mis amigos compartan ese espacio con nosotros.

Sin embargo, lo que de verdad me está ocupando más tiempo es la puesta en marcha de un nuevo proyecto. La verdad es que es un poco arriesgado meterse en un proyecto nuevo con la que está cayendo, pero creo que es el momento de intentarlo. Por ese motivo estoy ahora con todos los trámites de creación de una empresa al tiempo que intentando poner en marcha algunas ideas cuyo único problema es que necesitan de clientes que las compren, pero esperamos conseguirlo. En fin que en todo ello se me van energías y tiempo y tal vez por ese motivo esté un poco gandul en el blog. Cuando todo esté un poco más avanzado ya os contare qué queremos hacer.

Antes de irme os dejo con una imagen de ayer por la mañana. Nunca me canso de mirar ese paisaje.

img_4655




Sígueme en Twitter

Páginas

febrero 2009
L M X J V S D
« Ene   Mar »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728  

Suscripción

Suscripción por email

Comentarios recientes

Juliana en Odio el calor
lola en LUIS, LOS ZAPATOS Y EL BU…
Goomer35 en LUIS, LOS ZAPATOS Y EL BU…
Úrsux en Luis escritor
wallace97 en Y si…

Visitas desde el inicio

  • 546,256 Gracias a todos

a

Estadísticas

website stats

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Twitter